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Lo primero que necesitas es darle el ejemplo; es decir,
enseñarle a respetar los derechos y sentimientos de quienes le
rodean. Disciplina, no significa castigar. Es una palabra que viene
de un vocablo latino que significa "enseñanza". Es
importante hacerle ver a tu bebé que existen reglas universales de
conducta que todos debemos llevar a cabo. Es responsabilidad de los
padres mantener un ambiente de seguridad mientras tu bebé entiende
qué es seguro, y qué no lo es
Para que tu bebé no se vea
afectado en su amor propio, es muy importante que le hagas saber que
si se porta mal, tú necesitas corregirlo pero que lo amas
infinitamente. Una disciplina rígida, crea niños sumisos pero
incontrolables cuando no están bajo la autoridad paterna o de otro
adulto. Los padres tolerantes crean hijos mal educados e incapaces
de enfrentarse al mundo real. Los niños consentidos son groseros,
egoístas y desagradables; así como desobedientes. Sin embargo,
para que la disciplina sea eficaz, es necesario que sea
individualizada ya que cada niño es diferente aún siendo
hermanos. Por lo que es importante acomodar el estilo a la
personalidad de tu bebé y al momento ya que las circunstancias
pueden alterar la reacción de tu bebé a la disciplina.
Límites
Es necesario que fijes límites pues además de
marcar pautas para la disciplina de tu bebé, le dan apoyo y
confianza mientras va creciendo y aprendiendo. Cuando pienses en
ellos es importante que vayan de acuerdo a la edad de tu bebé. Es
decir, así como es indispensable cumplir con los premios
prometidos, también debes cumplir los castigos. Es por esto que
debes ser razonable al fijar los límites pues si tu bebé comete
una falta y con una tierna sonrisa te convence de estirar el
límite, te estará tomando la medida y a futuro te resultará
difícil controlarlo. Desde temprana edad tu bebé debe aprender
reglas de urbanidad como decir "por favor",
"gracias", "con permiso"; así como saber
compartir sus juguetes y respetar los sentimientos de quienes lo
rodean. De esta manera, los dos primeros años te serán menos
terribles. Además, él tendrá que aprender que toda la vida gira
al rededor de límites. Acostumbrándolo desde ahora, estarás
formando una persona educada y respetuosa que será siempre aceptada
en sociedad. Debes hacer comprender a tu bebé que lo amas pero que
cuando sus acciones no son positivas, es necesario reprenderlo para
que vaya aprendiendo. Recuerda que él no distingue entre lo que
está bien y lo que está mal si tu no le explicas qué no debe
hacer y por qué.
Enséñalo
a Obedecer
A esta edad, tu bebé no puede entender todo lo
que le expliques sólo con palabras. Es decir, un "no"
debe ir acompañado de la acción de retirar a tu bebé cuando está
golpeando la televisión, por ejemplo. Toma en cuenta que la memoria
de los bebés es limitada por lo que tendrás que repetir el mensaje
una y otra vez hasta que él lo entienda y recuerde. Nunca permitas
que el "no", se convierta en juego o en motivo de risa.
Mantente seria para que no pierda importancia lo que estás
corrigiendo. Y recuerda que muchas veces repetir "no"
provoca que la prohibición pierda eficacia. Por lo tanto, piensa
bien cuando es conveniente usar esta palabra. Si creas un ambiente
seguro en tu casa, no necesitarás prohibir tantas cosas ya que tu
misma habrás quitado de antemano lo que puede ser peligroso. Es
importante que siempre que digas "no" lo acompañes con un
"sí". Esto es, "no puedes jugar con esta pluma, pero
aquí están tus crayones para que puedas dibujar". Trata de
evitar en lo posible el prohibir; es preferible que digas lo mismo
pero en lugar de decir "no", maneja la idea en positivo.
Por ejemplo, si tu bebé está tirando la ropa del cajón hacia
afuera, puedes decirle:"Vamos a ver ahora si puedes ayudarme a
guardar todo en su lugar" De esta manera, él irá aprendiendo
sin sentirse regañado. Recuerda también que de las equivocaciones
es de donde los seres humanos aprendemos, por lo que es necesario
que le des oportunidad de cometer errores.
Premia
Su Buen Comportamiento
Más que castigar, es positivo, premiar su buena
conducta. Esto fortalece la confianza en sí mismo y refuerza la
buena conducta que es el fin que en este momento estás
persiguiendo. Otra táctica es que cuando cometa un error, responda
por él. Esto es, si tira el vaso de leche, no lo regañes, pero
enséñalo que debe limpiar y recuérdale que es importante tener
cuidado con lo que se hace. Algo muy importante que debes recordar
es que es necesario que controles tu enojo ya que gritar o pegarle
cuando estás furiosa le enseña mal comportamiento y le da mal
ejemplo. Si lo crees conveniente, espera unos minutos antes de
hablar con él. Si te enojas, es necesario que le pidas disculpas y
le digas que estabas muy enojada pero que lo quieres mucho. También
es muy importante que siempre después de llamar la atención a tu
bebé, le reiteres tu amor para que él entienda que su acción fue
incorrecta y la debes corregir pero a él lo sigues amando igual que
antes.
Pegarle
Si se le pega a un niño, él sólo obedecerá
mientras exista este riesgo. Además no quieren ni respetan a quien
les pega. Este tipo de castigo, da ejemplo de violencia. De esta
manera se les está enseñando que en la vida, las cosas se arreglan
a golpes y por la fuerza. Además de que esto demuestra abuso de
poder de parte de la persona que golpea. Y puede causarle al niño
grandes y graves lesiones. Ni siquiera es conveniente que los padres
les peguen a sus hijos, y mucho menos otras personas deben hacerlo.
Una ligera palmada en las pompis, puede aceptarse en algún momento
de peligro para hacerle llegar el mensaje al niño pequeño que aún
no entiende razones. Cuando el niño ya entiende la explicación, no
se justifica que se le pegue.
Accidentes
Es diferente el desobedecer que el tener un
accidente. Es decir, si tu bebé no tiene experiencia en ciertas
situaciones, es más probable que derrame la leche; lo cual no
amerita castigo pues aún no tiene la edad suficiente para dominar
estas habilidades. Lo mismo sucede con actitudes que nunca has
mencionado a tu bebé. Esto es, si no le has explicado que no debe
encender la televisión, no tienes derecho a reprenderlo si lo hace
ya que ignora que no debe hacerlo.
Responsabilidad
y Respeto
Para que tu bebé sea responsable, es necesario
que tu le des el ejemplo. Antes de reprenderlo por algo sucedido,
asegúrate que realmente fue él quien lo hizo. No lo culpes
suponiendo que sólo él podía derramar la leche, pues pudo haber
sido inclusive su papá. Si te equivocas en juzgar y lo reprendes
por algo que él no hizo, pídele disculpas. Trátalo con el mismo
respeto que a cualquier otra persona. Háblale con cortesía
diciéndole "por favor" y "gracias". Explícale
por qué le prohíbes algo aunque pienses que no te entiende., no lo
hagas quedar mal regañándolo frente a extraños. Es importante que
escuches lo que te dice aunque no entiendas. No le des todo el lado
a tu bebé, minimizando tus derechos. Pero tampoco actúes como si
él no existiera, tratando de continuar tu vida como era antes de
que él naciera. Es necesario un término medio. Es decir, tu bebé
ha cambiado tu modo de vida y ahora habrá muchas cosas que ya no
podrás hacer pues él requiere de toda tu atención y tu
tiempo. Sin embargo, no le dejes tu vida entera pues es necesario
que te des tiempo para salir y compartir momentos con tu
esposo.
Perfección
No le exijas a tu bebé perfección, ni le fijes
metas inalcanzables. Permítele disfrutar su niñez aprendiendo en
base a tus enseñanzas y a sus propios errores. Por supuesto
procurando siempre una adecuada disciplina. No es posible que él
siempre se salga con la suya pero en ocasiones cuando esto sea
posible, permíteselo; pues él se sentirá muy bien de poder
elegir. Tampoco esperes perfección de ti misma ya que no existen
padres que no cometan algún error.
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