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En algunos
casos estos movimientos se deben al dolor provocado por la
dentición. De ser este tu caso, es probable que esta nueva
costumbre persista mientras aparecen los dientes o quizá más
tiempo pues puede que él se quede acostumbrado y lo siga haciendo.
Para algunos niños, este tipo de golpeteo lo utilizan antes de
dormir para aliviar tensiones acumuladas durante el día.
Tanto
niños como niñas de repente inician con estos movimientos aunque
los topes son más comunes en los niños. Generalmente a los seis
meses, es cuando inician los balanceos y los topes a los nueve. Los
regaños, muchas veces empeoran la situación. Por lo regular a los
tres años, dejan de hacerlo. Si tu bebé no se pega con furia y no
se lastima, no tienes de qué preocuparte. Para tratar de evitar
este hábito trata de darle a tu bebé más amor, atenciones,
caricias, etc. durante el día y cuando lo llevas a acostar.
Enséñale otras actividades rítmicas, puedes sentarte con él en
una silla mecedora, sentarlo en una pequeña para niños,
También un columpio es una buena idea. Dale instrumentos con los
que pueda producir sonidos como una cacerola y una pala de madera.
También puedes comprarle instrumentos musicales de juguete como
piano, guitarra, tambor pero teniendo cuidado con las baquetas, o
quitándoselas para que sólo lo toque con sus manos y evitar
riesgos. Enséñale juegos activos durante el día, y dale
oportunidad de relajarse antes de acostarlo. Puedes hacer una rutina
antes de dormir incluyendo juegos tranquilos, abrazos, besos y
sería bueno que lo mesas un poco. Si, es en la cuna donde se da de
topes, es importante que no lo acuestes hasta que no tenga sueño
para tratar de evitarlos. Si tu bebé insiste en darse topes, es
conveniente que mientras logras quitarle la costumbre, pongas
cojines o hule espuma en los lugares peligrosos para suavizar el
impacto del golpe.
Se Toca la
Cabeza
El hecho de tocarse la cabecita es
también para aliviar tensiones. Posiblemente tu bebé lo hace pues
le recuerda cuando lo alimentabas y acariciabas su cabecita. Esto es
común, y generalmente va acompañado de chuparse el dedo. Sin
embargo, si se jala el cabello al punto de arrancar algunos. Es
necesario que le des más amor, tiempo y atención sobre todo en
momentos de tensión. Córtale el cabello de tal manera que no le
sea tan fácil arrancarlo. Dale algo que pueda jalar como un
animalito relleno de pelo largo. Ofrécele actividades que le
mantengan ocupado su manitas. Si esto no resulta, consulta a tu
médico.
Parpadea
Puede ser que tu bebé haya
descubierto que se ve el mundo diferente abriendo y cerrando los
ojos que manteniéndolos abiertos. Hacia los dos años, quizá hará
lo mismo tapándose los oídos con las manos para escuchar qué
sucede. Sin embargo, si piensas que el parpadeo puede deberse a que
tu bebé no enfoca bien los objetos o si no reconoce a las personas,
debes llamar a tu médico inmediatamente. Guiñar, también es otro
hábito temporal, pero si persiste debes consultar al pediatra.
Hace
Ruidos con los Dientes
Otra manera que puede encontrar tu
bebé para relajar sus tensiones es el rechinar de dientes. Al igual
que en los casos anteriores, si empiezas a notar esto, es importante
que le des amor, y mayor atención. Este hábito, irá
desapareciendo a medida que vaya creciendo y esto sucede antes de
que lastime su dentadura. Puede también suceder que por accidente
él produjo este sonido, el cual le pareció simpático y
continúa haciéndolo, pero esto no durará mucho. Sin embargo, si
lo está haciendo más de lo prudente, será conveniente que
consultes a tu médico o a un dentista pediatra.
Tiene
Problemas para Respirar
Esta es una situación que cuando
llega a ocurrir es muy impactante para cualquier adulto a quien le
toque ser testigo. Sin embargo, un niño aunque se ponga azul, y no
pueda respirar, se recupera rápidamente. La pérdida de la
respiración puede suceder a la ira, dolor, contrariedad, etc. El
llanto adquiere más fuerza. En algunos casos, los labios se ponen
azules. En casos más severos, todo el niño se pone azul. Al perder
el conocimiento, el cuerpo, tiende a ponerse tieso, y puede
experimentar contorsiones. Generalmente, esto dura menos de un
minuto. Por lo tanto no alcanza a afectar al cerebro. Este tipo de
problema es más común entre los seis meses y los cuatro años.
Aunque algunas veces puede empezar antes o terminar después. Esto
no tiene nada que ver con la epilepsia, inclusive los síntomas son
diferentes ya que esto es precedido por el llanto y el niño se pone
azul antes de perder el conocimiento. Esto no requiere ningún
tratamiento. Lo único que sí es posible es el prevenir algunos
berrinches. Es importante cuidar que tu bebé tenga el descanso que
necesita. No le reproches todo. Es decir, no te enojes por detalles
que no sean tan importantes. Intenta calmar a tu bebé antes de que
llegue a un grado de coraje incontenible; esto puedes hacerlo con
música, juguetes u otras actividades. Evítale tensiones. Mantén
la calma si le sobreviene el ataque. Después de esto no cedas pues
él puede interpretarlo como que esa es la manera para obtener lo
que desea de ti. Sin embargo, si este tipo de ataques le dura más
de un minuto y si no preceden el llanto, es conveniente que llames a
tu médico.
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