|
Dale
Espacio
Tu bebé necesita que le des la oportunidad de
practicar el movimiento por sí mismo; si lo mantienes todo el día
limitado a su cuna, carriola y corral. El no podrá ensayar si puede
gatear o caminar. Permítele gozar mucho tiempo en e suelo,
pero siempre bajo la supervisión de un adulto. No te preocupes
porque ensucie su ropa o sus manos siempre y cuando, por supuesto,
el piso y la alfombra estén perfectamente barridos o aspirados y no
haya riesgo de que tu bebé encuentre objetos pequeños que pueda
llevarse a su boquita. Quítale la andadera para que el uso de este
aparato no le entorpezca el movimiento natural de su cuerpo y logré
más rápidamente moverse por él mismo. Recuerda que tu bebé es
capaz de lograr lo que se proponga.
Gatear
El gatear no es una habilidad que todos lleguen a
dominar. Para lograrlo, necesitará antes tu bebé moverse
sobre su barriga o arrastrarse. Entre los siete meses y medio y los
nueve es cuando él podría empezar a realizar esta hazaña o quizá
inclusive un poco antes. Sin embargo, es normal que tu bebé
no lo haga y de repente se ponga de pie apoyado en alguna mesita
para empezar a dar sus primeros pasos. Es decir, no todos los
bebés, gatean. De hecho si tu bebé empieza a gatear seguramente
iniciará hacia atrás el movimiento o hacia un lado; y tardará
días o hasta semanas en lograr ir hacia adelante. El método que tu
bebé esté utilizando para desarrollar su movimiento, no es
realmente importante; lo esencial es que él esté haciendo en
intento de realizar locomoción por su propia cuenta. Recuerda que
antes de gatear debe ser capaz de sentarse sólo correctamente. Si
tu bebé decide gatear, lo más seguro es que tarde un poco más en
caminar que si omitiera este paso, ya que generalmente al estar
gateando tiene resuelto el poder moverse de un lado a otro.
Casa
en Desorden
En cuanto tu bebé empiece a
desplazarse por toda tu casa, tendrás un gran desorden, el cual es
importante que le permitas y no te enojes con él ya que es parte de
su desarrollo físico, intelectual y parte de su naturaleza. En este
momento tu bebé se ha convertido en un explorador que quiere y
necesita conocer todo lo que le rodea. Si te empeñas en mantener tu
casa arreglada, lo único que estarás logrando es entorpecer los
adelantos y el aprendizaje de tu bebé. Lo cual en un futuro te
frustrará cuando te des cuenta el daño que le has ocasionado.
Evítale
Riesgos
Esto no quiere decir que le permitas
hacer cosas que lo pongan en peligro como el tener a la mano envases
de vidrio que él pueda romper. Este es el momento en que tu debes
ver al nivel de sus ojos y alejar de su camino cables de aparatos
eléctricos, tapar enchufes para evitar que intente introducir en
ellos su dedito o algún objeto pequeño. Puedes apretar bien los
libros del librero para que no los pueda estar sacando y así no los
dañe ni tampoco se dañe a sí mismo pues recuerda que el
papel puede cortar. Retira de las mesitas que estén a su alcance
los adornos que se puedan romper y deja solamente los que no importa
que él toque. Cierra con llave gavetas y cajones no solo por su
contenido sino también para evitar que pueda machucarse sus
deditos. Si lo crees conveniente, para que no tire por toda la casa,
márcale límites. Es decir cierra las puertas de los lugares donde
no quieres que él entre como por ejemplo el despacho de su papá,
la cocina por ser un lugar que puede producir riesgo, etc. Sin
embargo si vives en un departamento pequeño, esto será
difícil de hacer ya que tu bebé necesita espacio suficiente para
explorar y moverse. El hecho de fijar límites también te ayudará
a la maduración de tu bebé ya que debe entender que todos tienen
derechos inclusive papá y mamá a tener un espacio para ellos libre
de tiradero donde puedan sentarse a platicar.. Es importante que le
proporciones a tu bebé una caja grande o un bote para sus juguetes
y algunos objetos que no ofrezcan riesgo y que él quiera guardar
ahí y poder tenerlos a su alcance cuando los necesite para
divertirse.
Enséñalo
a Ser Ordenado
Es muy importante que te organices
para el aseo y arreglo de tu casa. Es conveniente que para
cuando tu bebé despierte y quiera empezar su día, tu casa ya
esté aseada pues recuerda que él introduce todo en su boquita.
Sería un desaliento muy grande para tu bebé el hecho de que tú
estuvieras todo el día tras él recogiendo lo que tira. Además de
que resultaría cansadísimo para ti. Puedes realizar el
arreglo de tu casa de manera formal dos veces. La primera hacia el
final del periodo de juego de la mañana, cuando tu bebé
esté haciendo su siesta o en su corralito y la segunda al final de
la tarde o por la noche cuando él ya se haya acostado. El arreglo
de la casa no lo puedes hacer con tu bebé a tu lado. Sin embargo,
lo que si es adecuado para empezar a formar en él buenos hábitos
es que aunque aún no te entienda muy bien le preguntes si quiere
ayudarte y le des uno de sus cubos para que lo ponga en su
bote correspondiente, puedes hacer lo mismo con dos o tres cosas
diferentes. Cuando realice la hazaña, apláudele y festéjale el
logro. No lo critiques constantemente, ni lo recrimines por el
desorden que ocasiona ya que esto le hace sentir que es malo
su deseo por explorar su mundo. Si hay algo que no debe repetir,
explícaselo pero sin regaños de juez sino de madre amorosa.
Cuida
su Seguridad
Es muy importante que cuides su
seguridad y la de toda tu familia. Si tu bebé ha derramado algún
líquido en el piso, debes limpiarlo inmediatamente para evitar
accidentes. De cualquier forma no dejes a su alcance botellas de
cloro, detergente, alcohol ni ninguna otra cosa que pueda dañarlo.
Lo mismo si ha dejado juguetes tirados en algún lugar que
puedan ocasionar caídas. También a tu bebé le dará una
sensación de seguridad el hecho de que aunque él haya dejado todo
desordenado por la noche. al despertar, todo ha vuelto a la
normalidad y está recogido. Al mismo tiempo que será más
divertido el volver a desordenar. Evítale el paso a lugares de
riesgo como escaleras, cocina cuando la estufa o el horno esté
encendidos, etc.
Come
lo que Encuentra en el Suelo
Antes de bajar
a tu bebé al piso, debes asegurarte de que esté limpio y que no
haya ningún objeto de menos de 3.5 cms. de diámetro pues tu bebé
podría correr riesgos. Es lógico que él va a introducir a su boca
sus manos después de tocar el suelo y también va a probar todo lo
que encuentre a su paso. No debes angustiarte ni preocuparte ya que
mientras no exista humedad, las bacterias no pueden multiplicarse en
grandes cantidades. Y lo mismo podemos decir de la mayoría de los
pisos de otras casas. Sin embargo, si la superficie está húmeda,
si es riesgoso ya que en estas condiciones si se crean microbios que
pueden dañar a tu bebé. No permitas que tu bebé coma alimento que
esté mojado o inclusive una galleta que él mismo haya humedecido
con su saliva, después de varias horas, no debe ser comida
aunque haya estado en un lugar limpio. Trata de que tu bebé no
encuentre restos de comida de días anteriores que pueda encontrarse
a su paso. Lo mismo es importante que tengas cuidado con el alimento
de tu mascota, con productos de limpieza, etc. Ya que esto, sí
puede perjudicar grandemente a tu bebé. Si se le cae un
biberón, chupón o juguete a un piso húmedo, es importante que lo
pongas al grifo del agua si está en ese momento a tu alcance o lo
limpies con una toalla de papel. En los pisos secos no hay tanto
riesgo de infección. Sin embargo, si te encuentras en la calle, es
preferible que lleves alimento adicional para podérselo reemplazar
a tu bebé ya que en la calle no hay limpieza. Si de repente tu
bebé introduce a su boca un objeto pequeño, inmediatamente,
aprieta sus mejillas con tus dedos pulgar e índice y con la otra
mano, saca el objeto. Debes tener mucho cuidado con alimentos que se
estén empezando a descomponer ya que estos ofrecen mucho riesgo a
tu bebé. Esto lo puede encontrar en el piso de la cocina o comedor,
en el bote de basura o incluso en la casita de su mascota. No dejes
a su alcance periódicos ni juguetes o muebles con pintura de plomo
pues este metal si es muy dañino para tu bebé. |