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Analiza la
situación y ponla en una balanza. Si los abuelitos de tu bebé viven
lejos, y conviven con tu bebé tres o cuatro veces por año y en
ocasiones especiales o fiestas.
Pueden consentir a tu bebé cuanto quieran. Si lo tienen todo el
tiempo en sus brazos, si no lo dejan dormir su siesta, si lo miman
demasiado. No te preocupes, ya que esto no le afectará en lo más
mínimo en su comportamiento futuro pues una vez terminada la visita,
su vida vuelve a la normalidad. Sin embargo, si los abuelitos viven
cerca y conviven demasiado con tu bebé o inclusive comparten la
misma casa; es importante establecer un reglamento para no
malacostumbrarlo.
Tu bebé
puede a la vez aprender que las reglas varían según el lugar. Es
decir, él sabe que en casa de sus abuelitos probablemente no
tiene dormir la siesta, pero estando en su casa, sí debe
hacerlo. Ya que son ustedes papás quienes pasan con tu bebé las
24 horas del día, es importante que marquen las reglas en lo más
significativo y los abuelitos las acatarán. Sin embargo, es
importante que recuerdes que ellos ya pasaron por esta etapa y
pueden quizá darte buenos consejos para el sano desarrollo
físico, mental y emocional de tu bebé.
Los
abuelitos tienen ciertos derechos que son inviolables como el
hecho de regalarle a tu bebé lo que ustedes no le regalarían ya
sea por lo costoso, por considerarlo de mal gusto, o por
sentirlo inútil. Sólo los regalos peligrosos deben estar
prohibidos. Es importante permitir que los abuelitos consientan
a tu bebé dándole todo su amor y tiempo; siempre y cuando no se
rompa con las reglas previamente establecidas. Ya que de ser
así, sería conveniente que hablaras con ellos, sin herir sus
sentimientos pero haciéndoles ver por ejemplo, que no es
saludable para tu bebé que lo tengan en sus brazos si en ese
momento se tiene también un cigarro en la mano. Diles que tú
eres flexible pero que ellos también deben de ceder cuando se
trata de la salud o la seguridad de tu bebé.
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