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Se requieren
dientes sanos para el desarrollo normal del habla y para la imagen
física y esto es esencial para una alta auto-estima. Es
indispensable que él tenga toda su vida dientes sanos en encías
sanas. Si empiezas a cepillarle a tu bebé los dientes desde temprana
edad, formarás en él buenos hábitos de higiene que le beneficiarán
en su propia salud. Los dientes de leche se pueden limpiar con un
rollito de gasa o un paño de aseo. El dentista pediatra, te puede
asesorar acerca de donde comprar fundas para el dedo desechables,
las cuales son más eficaces.
Cuando ya
salgan los molares,
puedes también utilizar un cepillo infantil suave con no más de tres
filas de cerdas, humedecido después de las comidas y a la hora de
acostarlo. Recuerda que los dientes de tu bebé son blandos, por lo
cual es necesario que cepilles o limpies con mucha suavidad. No
olvides cepillar también la lengua ya que en ella también se
acumulan microbios. En cuanto las cerdas del cepillo estén gastadas,
reemplázalo por otro aunque parezca nuevo. Un cepillo te durará de
seis a ocho semanas. Puedes también comprar cepillos atractivos con
personajes de los cuentos infantiles verificando con tu dentista su
buena calidad.
Tu bebé no
necesita pasta dental.
Sin embargo, por su agradable sabor, puedes poner en el cepillo una
pizca mínima y ya podrás usar un poco más cuando él pueda escupir.
Si tu bebé quiere cepillarse solito, permíteselo hasta que
tenga la habilidad necesaria lo cual será dentro de varios meses. Y
cuando sea así, agrega tu una limpieza más completa con la gasa
antes de acostarlo. Permite que te observe y a su papá cuando se
cepillan, ya que de este modo, le darán un buen ejemplo para más
adelante. La nutrición adecuada juega un papel muy importante en la
salud dental. Limita a tu bebé los alimentos ricos en azúcar
refinada. Azúcares naturales pegajosos como frutas secas. Limita
también los dulces a una o dos veces al día. De preferencia sírvelos
con las comidas ya que cuanto más se distribuye en el día el consumo
del azúcar, es mayor el riesgo de caries.
Si tu bebé
come dulces entre comidas,
cepíllale los dientes inmediatamente. Y si en ese momento no tienes
a la mano su cepillo, dale un pedacito de queso, de preferencia
suizo, ya que parece tener la capacidad de bloquear la acción
corrosiva de los ácidos que producen las bacterias de la placa.
Nunca permitas que tu bebé duerma con un biberón en la boca. Esto le
dará mayor protección dental. Y acostúmbralo ahora a tomar su jugo
en taza. Pídele a tu pediatra que te recomiende a un dentista
pediátrico confiable. Si tienes alguna duda pide una cita. Si tu
bebé no tiene ningún problema, entonces la cita será hasta su
segundo o tercer año. Problemas como falta de dientes por caries y
mordedura defectuosa, son puntos a tratar cuanto antes. Sin embargo,
dientes demasiado separados, generalmente no requieren tratamiento
ya que más tarde se irán juntando.
Pérdida de Dientes por el Biberón
Esto ocurre principalmente durante los primeros dos años. Y sobre
todo sucede en los bebés que acostumbran dormir con el biberón en la
boca. Los azúcares del líquido que tu bebé está tomando, se combinan
con las bacterias de la boca y producen caries. Los últimos sorbos
que tu bebé toma dormido se quedan en su boquita durante toda la
noche lo cual está actuando totalmente en su contra. Para evitar la
pérdida de dientes a tan temprana edad: Nunca des agua con azúcar ni
bebidas azucaradas a tu bebé ni siquiera antes de que le salgan los
dientes para evitar que se acostumbre. Cuando ya le broten los
dientes no lo pongas a dormir con un biberón de leche o de jugo en
la boca. Una ocasión, no le hará daño. Pero varias sí. De ser
necesario acostarlo con un biberón, dáselo de agua simple ya que
esta no lo dañará. No le permitas entretenerse chupando durante el
día el biberón de jugo o leche ya que este hábito es tan dañino como
el del biberón en la noche. El biberón se debe considerar como una
comida o un refrigerio. Por tanto, se debe dar en las horas
correctas. Si tu bebé duerme contigo, no le permitas estar tomando
de tu leche cada que quiere, pues esta también le puede causar
caries de esta manera sobre todo después del duodécimo mes. Es
importante destetar a tu bebé de tu pecho o del biberón a los doce meses.
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