|
Elección
de la Taza
Escoge un vaso
o taza que sea segura pues aunque tú vayas a detenerlo para
dárselo; puede él darte un manotazo imprudente y romperlo.
Por eso es mejor algo irrompible y que tenga peso al fondo
para que no se voltee. Los vasos de papel y plástico no
sirven si se pueden estrujar. Consigue
una taza o vaso que le guste. Puede ser que tu bebé la
prefiera con un asa, con dos o tal vez la quiera sin
asa. Hay algunos vasos que tienen una tapa de pico la
cual teóricamente les ofrece una forma más sencilla de
beber. Sin embargo, a algunos bebés esto no les gusta. Por lo
tanto lo ideal será que elijas lo que él prefiera.
Evita
que se Moje Mucho
Permítele
participar. Si tu bebé quiere tomar el vaso y llevarlo él
mismo a su boquita, no lo impidas; al contrario, aliéntalo.
Quizá aprenda más rápido de lo que te imaginas. Es muy
importante que no lo obligues. Si a él no le gusta tomar en
vaso o taza después de que lo has intentado con diferentes
estilos y modelos; y con diversos líquidos, no lo presiones
para que acepte. Deja pasar uno días y cuando ensayes otra
vez, usa una taza diferente y hazle un poco de
aspaviento. Dile: ¡mira, que taza tan preciosa te he traído!
Permítele inclusive jugar con ella para que se empiece a
acostumbrar. En fin, logra que tu bebé se entusiasme. |