-
No
permitas que se quede dormido justo antes de la comida pues tendrá
hambre y despertará antes de tiempo. Tampoco dejes que se duerma si
necesitas cambiarle el pañal ya que no dormirá bien si está
mojado. O si esperas una visita ya que hará ruido. Analiza que el
tiempo que duerma pueda ser largo, que no vaya a haber
interrupciones.
-
Evita
cualquier perturbación; quizá algún ruido en especial pueda
despertarlo, o el ladrido agudo del perro o el teléfono que suena.
Poco a poco irás conociendo a tu bebé y sabrás qué es lo que
más lo molesta y lo despierta.
-
Mantén
a tu bebé despierto más tiempo entre siesta y siesta. A esta edad
de cinco meses él ya puede permanecer despierto unas tres y media
horas seguidas, así, su siesta puede ser más larga. Ensaya la
estimulación infantil. Si tu bebé parece con frecuencia estar de
mal humor, es posible, que se deba a la falta de sueño. Y si al
contrario a pesar de dormir poco, está muy contento, es quizá uno
de esos bebés que no necesita dormir tanto.
|