|
Babear
Desde las diez
semanas hasta los tres o cuatro meses de edad, hay bebés que
continuamente babean ya que la dentición estimula el babear más en
unos niños que en otros.
Erupción
En los niños que
babean mucho es fácil que tengan erupción cutánea o que se
cuartee la piel de la barba o alrededor de la boca por la
irritación que causa el continuo contacto con la saliva. Siempre
limpia suavemente durante el día la baba de tu bebé y cuando él
duerma coloca una toalla debajo de la sábana de la cuna para
absorber el exceso. Si aparece una mancha de resequedad en la piel,
mantenla bien lubricada con alguna crema suave para el cutis que
recete tu pediatra.
Tos
Algunas veces
el exceso de saliva puede ser motivo de tos; pero esto no debe
preocuparte mientras el bebé no tenga resfriado o alergias.
Mordidas
En la etapa de
dentición tu bebé querrá morder todo lo que se le ponga por
delante; desde su propia manita, hasta el dedo de un extraño
desprevenido pues el contacto con lo que muerde y su encía le
ayuda a aliviar la presión bajo las encías.
Dolor
Recuerda que
cuando un diente viene, a veces, durante semanas o meses es
visible en la encía una protuberancia. Y en otros casos no
hay ningún síntoma visible hasta que el diente mismo
aparece. La inflamación es una reacción que protege al
tejido de las encías del diente que viene. A algunos niños
les produce un dolor que parece inaguantable y a otros no.
Parece ser que el más doloroso es el primero en salir, es
como si los niños se acostumbraran al dolor y la sensación
de la dentición y aprendieran a tolerarla. Las muelas debido
a su mayor tamaño parece que son más dolorosas.
Irritabilidad
Conforme hay
mayor inflamación y un dientecito se va acercando a la
superficie, el dolor puede ser más constante. Tu bebé
estará irritable e inquieto. Esto puede durar semanas o
días o quizá horas.
Falta
de Apetito
Puede ser que
tu bebé no tenga hambre ya que al mismo tiempo que busca algo
para morder, una vez que lo puede succionar, rechaza el
biberón o el alimento. Si él había empezado a comer
sólidos, parece que en este momento pierde el interés pero
esto no es para que te preocupes ya que todavía está
obteniendo su nutrición de la leche materna o de fórmula y
en cuanto tenga su diente volverá a comer con toda
naturalidad. Sin embargo, si rechaza más de un par de comidas
o si crees que está comiendo muy poco durante varios días,
es importante llamar a tu médico.
Diarrea
Algunos
médicos dicen que no tiene relación. Otros admiten que puede
haber algún vínculo directo entre el exceso de saliva y que
se afloja la deposición. Las evacuaciones de tu bebé pueden
ser más sueltas durante la dentición Sin embargo, en caso de
diarrea, es importante notificar a tu pediatra.
Fiebre
Baja
Al igual que la
diarrea es un síntoma que los médicos dudan en vincular con
la dentición. Una fiebre baja puede a veces acompañar la
llegada de los dientes como resultado de la inflamación de
las encías. Como precaución debes tratar esta fiebre como
cualquier otra, llamando al médico si persiste por tres
días.
Insomnio
El malestar
causado por la llegada de los dientes, no sólo afecta durante
el día, sino también durante la noche. Para evitar malos
hábitos al despertar en la madrugada evita alimentarlo o
confortarlo inmediatamente. Espera a ver si se duerme
solo. Es más común que despierte con el primer diente y con
los molares.
Hematoma
en las Encías
De repente
cuando se produce la dentición existe sangría bajo las
encías y esto parece como una hinchazón azulada, Sin
embargo, los médicos recomiendan dejar que se resuelva solo.
Las compresas frías pueden ayudar a tu bebé a aliviar el
malestar y a acelerar la resolución del hematoma.
Molestia
en las Orejas o en las Mejillas
Esto es porque
el dolor de las encías puede pasar por las vías nerviosas
compartidas entre las orejas y las mejillas. Sin embargo
recuerda que también cuando los bebés se tocan las orejas
puede ser porque tienen alguna infección. Si sospechas algo
así es importante que llames a tu pediatra. |