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Hoy en día las
vacunas han logrado salvar miles de vidas
y hay algunas enfermedades que han sido totalmente erradicadas
de La Tierra como la viruela. Son mayores los riesgos que
ofrecen el no administrarlas que las reacciones que pueden
ocasionar las mismas. Por esta razón es muy importante que tu
bebé cuente con todas ellas y que
lleves
ordenadamente la relación en su Cartilla Nacional de
Vacunación.
En esta el médico
deberá anotar la historia clínica del fabricante de dicha
vacuna, el número de lote y la fecha de aplicación. Así mismo es
importante que anote cualquier reacción que tu bebé haya
demostrado. Es necesario que siempre que lo vacunen tomes
ciertas precauciones como el que su pediatra lo examine
completamente antes de proceder para asegurarse de que no existe
ninguna enfermedad en incubación la cual aún no sea aparente.
Pregúntale qué reacción puede ocasionar dicha vacuna. Después de
la ésta, es indispensable que lo observes durante las siguientes
72 horas y le informes al médico de cualquier tipo de reacción.
Tu observación debe continuar durante siete días. Cuando llegue
el momento en que se le tenga que aplicar el refuerzo de alguna
de las vacunas.
Es necesario que
si existió alguna reacción en especial se la comentes al médico
correspondiente. Si tienes alguna duda o temor, habla con él
para tu mayor tranquilidad. Es probable que la primera vacuna
que se le aplique sea a los dos meses de edad la de difteria,
tos ferina y tétanos, DTP.
Posiblemente tu
médico la aplazará si tu bebé tiene fiebre o un leve catarro.
Sin embargo si se trata de congestión nasal ocasionada por
alergia, no la aplazará. En la actualidad se está estudiando una
nueva vacuna contra tos ferina la cual se espera provoque menos
reacciones adversas. Esta se pondrá en servicio en cuanto se
compruebe su eficacia y seguridad. Las reacciones principales y
más comunes que puede provocar la DTP son dolor en el lugar
donde se aplica; fiebre que va de ligera a moderada. De 38 a 40
grados centígrados en temperatura rectal; Inquietud. Es posible
que también provoque hinchazón en el punto de la inyección;
Cansancio excesivo; vómito y falta de apetito.
Seguramente el
médico te indicará inmediatamente después de la aplicación acetaminofeno para bebés. Esto es para prevenir fiebre y dolor,
así como para reducir las reacciones. Si tu bebé está molesto,
pregunta al pediatra si puedes ponerle compresas tibias en el
punto de la inyección. Es posible que en cada refuerzo la fiebre
y la inflamación sean mayores. Sin embargo, el vómito y la
inquietud serán menores.
Si notas
cualquier tipo de reacción en tu bebé posterior a la aplicación;
por ejemplo si tu bebé está llorando demasiado y esto persiste
por más de tres horas. Si está pálido. Demasiado cansado, como
si no pudiera despertar. Si su temperatura rectal llega a 40
grados o si llega a tener convulsiones, será indispensable que
te comuniques con tu pediatra. En cuanto a convulsiones o
cambios del estado consciente pueden presentarse hasta los 7
días, lo cual es importante que avises a tu médico. Sin embargo,
estudios realizados, han demostrado que incluso este tipo de
reacciones no provocan generalmente lesión permanente. Es
necesario sustituir la vacuna DTP por la DT que es sólo para difteria
y tétanos si se trata de un bebé con antecedentes de
convulsiones o con alguna enfermedad neurológica ya sea
confirmada o supuesta como epilepsia. También se evitará en
quienes haya seria reacción en la primera dosis. En quienes
estén bajo tratamiento que disminuya la resistencia del
organismo. Y si los refuerzos llegan a aplicarse después de los
siete años, ya que a esta edad la tos ferina es menos peligrosa
y menos común y el riesgo de la vacuna es mayor. Esta vacuna
para niños mayores es Td y se recomiendan refuerzos cada 7 o 10
años durante toda la vida.
La poliomielitis VPO.
consta de 4 dosis antes de la edad escolar. Esto es a los dos y
cuatro meses, al año y medio y entre los cuatro y los seis. Hay
algunos médicos que dan una dosis adicional a los seis meses,
debido a vivir en zona de alto riesgo o en caso de que en una de
las tomas anteriores haya existido vómito inmediato o diarrea
con lo cual tu bebé hubiese podido expulsar la dosis. Esta
vacuna, se aplazará si tu bebé tiene algo un poco más serio que
un resfriado. Y no se debe administrar a quien tenga el sistema
inmunológico deficiente, tenga cáncer o esté bajo tratamiento
médico. Existe una vacuna denominada VPI la cual es inyectable
y se usa cuando hay posibilidad de que el bebé transmita en las
heces la vacuna oral a algún miembro de la familia cuyo sistema
inmunológico tenga problemas.
En cuanto a sarampión, paperas y
rubéola SPR. Es una nueva vacuna que actualmente se
aplica al rededor de los 15 meses ya que antes su eficacia es
poca. Las posibles reacciones son leves y generalmente se
presentan dos o tres semanas después de la aplicación. Estas
pueden ser erupción o fiebre ligera, salpullido o hinchazón de
las glándulas del cuello. En menos ocasiones puede ocasionar
dolor o hinchazón en articulaciones o en glándulas salivares. Y
mucho menos frecuente es el dolor o cosquilleo de manos y pies.
Recuerda que como cualquier otra vacuna, no debe administrarse a
bebés que están bajo tratamiento médico que disminuya la
resistencia de su organismo. Así como si tu bebé tiene algo un
poco más serio que un resfriado. Esta vacuna puede ser peligrosa
para quienes hayan tenido una reacción de alergia severa a
huevos o al antibiótico neomicina. El sarampión es una
enfermedad que puede tener complicaciones agudas. Sin embargo,
la rubéola, generalmente es leve y sus síntomas pueden pasar
desapercibidos. Las paperas, no ofrecen riesgos durante la niñez
pero sí en la edad adulta por lo que se recomienda aplicar la
vacuna a temprana edad. La varicela, es leve y no tiene serias
consecuencias. Sin embargo, puede llegar a tener complicaciones.
Las vacunas antihemófilas b Hib combaten bacterias que
son al causa de muchísimas infecciones graves en los bebés
recién nacidos y niños de corta edad. Como son: meningitis
infantil la cual puede producir grave daño neurológico.
Septicemia que es infección en la sangre. Ostiomielitis,
infección en articulaciones y huesos. Celulitis, infección de la
piel y tejido conjuntivo. Epiglotitis, infección fatal que
obstruye las vías respiratorias. Pericarditis, infección de la
membrana que rodea el corazón. Esta vacuna se aplica a los 18
meses. Y se espera que pueda aplicarse con anterioridad cuando
se cuente con la aprobación correspondiente. No tiene reacciones
adversas. Sin embargo, en muy pocos casos ocasiona irritación,
dolor, diarrea, vómito o llanto. Si por cualquier razón se
aplazara alguna de las aplicaciones, no es motivo de
preocupación. Se puede reanudar sin empezar desde la primera.
Como toda vacuna no se debe administrar en caso de alergia a
cualquiera de sus componentes, ni a quien esté enfermo.
La
gripe o influenza, no requiere de vacunación a menos que se
trate de un bebé que sea muy susceptible o que tenga algún dolor
de pulmones o corazón, así como sistema inmunológico deficiente
o alguna enfermedad en la sangre. Esta vacuna sólo protege
contra los virus de un año. No es recomendable para menores de
seis meses ya que es poco lo que se sabe en cuanto a sus riesgos
y beneficios a esta edad. Es importante que no se aplique al
mismo tiempo que la DTP ya que esta combinación aumenta el
riesgo de graves reacciones. Así mismo, no debe aplicarse a
quien es alérgico al huevo. No se debe confundir con la vacuna
contra la influenza hemófila tipo b Hib la cual sí se
recomienda. |