|
|
| |
| |
|
|
| |
El organismo tarda un poco en darse cuenta
de que ya ha dado a luz; hasta entonces será que empiece a
estimularse la producción de leche. Sin embargo, si notas algún
sangrado o síntoma anormal, será indispensable que consultes a tu
médico ya que pueden ser fragmentos de placenta retenidos los
cuales no permiten una lactancia satisfactoria y al mismo tiempo
pueden traerte ciertos riesgos. Mientras más lactaciones, tome tu bebé, tendrás
mayor producción de leche. Por lo que si has regresado a trabajar y
pasas varias horas lejos de tu bebé, será necesario que cada
cuatro horas que estés separada de él, te extraigas leche para no
permitir que la producción baje. Existen algunos momentos en que
parecerá tener mucha hambre. Esto puede suceder en cualquier
momento. Sin embargo, es más frecuente en la semana tres, en la
seis y en el mes tres. Esto es porque está en una etapa de mayor
crecimiento. Puede ser inclusive que tu bebé ya duerma bien durante
toda la noche y de repente, un buen día vuelva a despertar con
apetito.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
En estos casos, no debes darle
leche de fórmula o sólidos si es que ya es un poco mayor pues lo
único que conseguirás es que tu producción de leche disminuya.
No te preocupes si en un momento dado pareciera que tienes mucha
leche y poco después, la producción pareciera bajar. El hecho de
sentir congestión en el pecho por leche generalmente por las
mañanas y a las cuatro o cinco horas de no haber alimentado a tu
bebé es una buena señal de que hay suficiente producción y de
que la está tomando en cantidad adecuada. Sin embargo, si no
sientes esta congestión pero tu bebé está subiendo de peso
satisfactoriamente, todo está bien. Recuerda que en este tipo de
alimentación no hay forma de medir las onzas. Es por esto que
tendrás que basarte en la actitud que notes en tu bebé. Si está
contento y tranquilo, significa que está comiendo
satisfactoriamente y que la leche que produces es la necesaria.
Es muy probable que sientas el momento en que la leche está
bajando.
Quizá sientas comezón, dolor, llenura o
pesadez. Si no sientes esto pero tu bebé está
subiendo de peso, todo está bien. Sin embargo, si te das cuenta
de que no se está alimentando como es debido, será necesario que
le des un mayor número de lactaciones y que trates de producir
más leche. Recuerda que el que la leche baje, es un fenómeno
fisiológico que puede ser inhibido o estimulado. Si te sientes
incómoda ó apenada; la producción de leche puede estancarse y se
puede afectar su contenido calórico.
Es importante que trates de
alimentar a tu bebé donde te sientas a gusto. Utiliza una silla
cómoda, ayúdate escuchando música suave. Realiza alguna
meditación. Intenta darte masajes o compresas de agua tibia.
Toma algún líquido. Si nada de esto resulta, pregunta al
pediatra si puedes utilizar un atomizador de oxitocina el cual no
aumentará tu producción de leche pero te ayudará a que la que
tienes, baje y tu bebé la pueda tomar. Si la única alimentación
de tu bebé es la leche materna los primeros tres meses, no llegará
tu menstruación. De lo contrario, puede ser causa de un bajo nivel
hormonal lo cual es reflejo de una inadecuada producción de leche.
Otro aspecto importante que debes tomar en cuenta es que la
producción de leche, requiere de mucha energía. Por lo que si
estás muy ocupada, es probable que disminuya. En este caso, será
necesario que dediques un día a reposo total y los tres o cuatro
siguientes a casi no hacer nada. Por las noches, lo mejor será que
no duermas boca abajo ya que la presión sobre el pecho también
puede causar disminución en la leche. Hay algunos casos que por
razones fisiológicas o psicológicas, no es posible la lactancia
materna. Si es éste tu caso, no te preocupes, alimenta a tu bebé
con la fórmula que el pediatra te recomiende y al terminar puedes
colocarlo en tu pecho para que haya contacto entre ustedes aunque no
haya leche. |