|
Ahora que el
apetito y los gustos de tu bebé son limitados,
debes evitar darle alimentos inútiles como postres
azucarados, pasteles y dulces. Ya que estos sólo contienen
calorías y suelen llenar el estómago de tu bebé y no dejar
espacio para los nutrientes que realmente necesita. Además, el
azúcar contribuye a tener caries y al desarrollo indirecto de la
diabetes. Generalmente, los niños, prefieren alimentos dulces, pero
si lo acostumbras a ellos; cuando sea mayor le seguirán gustando y
te será difícil erradicarlos. Acostúmbralo a alimentos saludables
como galletas y pan de grano entero. El hecho de no darle a tu
bebé azúcar durante sus primeros dos años, no significa
prescindir de las cosas dulces.
El puede
disfrutar de pasteles y postres
si los haces o los compras pero que estén endulzados con zumo de
frutas o con jugos concentrados de frutas. En cuanto a las calorías,
recuerda que es importante que des a tu bebé alimentos con la
cantidad adecuada de calorías pero que tengan valor nutritivo. Ya
que no es lo mismo 100 calorías de una barrita de chocolate a 100
calorías de un nutritivo plátano pequeño. Otra recomendación es
tener un horario adecuado para sus comidas. Y no saltarse
ninguna ya que ahora que tiene un año, necesita comer algo además
de sus tres comidas normales. Sin embargo, si te rechaza una comida
o un refrigerio, no lo obligues a comer. Siempre y cuando le des sus
comidas regulares, no habrá problema si algún día se salta una. Selecciona
sus alimentos. Esto es, si tu bebé tiene problemas de peso
alto, busca darle lo que ofrezca mucha nutrición y pocas calorías.
Si por el contrario, es de peso bajo, debes darle alimentos que
ofrezcan abundante nutrición, muchas calorías y no demasiado
volumen como por ejemplo, plátano, aguacate, quesos, mantequilla de
cacahuate, etc. De hecho, aunque el peso de tu bebé, sea el
adecuado, es importante que siempre busques alimentos nutritivos. La
vitamina C y A son eficaces y convenientes cuando hay poco apetito. Hidratos
de carbono, almidón y azúcar generalmente les encantan a los
niños. Sin embargo, recuerda que los hay complejos los cuales
suministran vitaminas, minerales, proteínas, fibra y calorías como
son arroz moreno, panes y cereales integrales, frutas y vegetales,
etc. Pero hay también los azúcares simples y almidones refinados
que lo único que ofrecen son calorías, como son azúcar, miel,
granos refinados y alimentos hechos de estos. Limítate a los
primeros. Y los segundos, sírvelos únicamente en las fiestas u
ocasiones especiales. Procura dar a tu bebé alimentos naturales como
queso, carne, verduras y frutas frescas. Ya que éstos tienen mayor
probabilidad de haber retenido sus nutrientes originales. Trata de
evitar al máximo los alimentos procesados y cuando tengas que
utilizarlos prefiere los no refinados que los refinados. Ya que tu
bebé es más susceptible a los peligros de contaminación química
que los adultos. No cocines los alimentos naturales en exceso ni los
guardes durante periodos largos. Así mismo, no los expongas al
aire, calor o agua. Fomenta buenos hábitos de nutrición en
toda tu familia ya que tu bebé se guiará por el ejemplo que vea en
su casa. En cuanto a esto, ten cuidado también con bebidas
alcohólicas, tabaco y demás productos dañinos para la salud ya
que aunque en este momento tu bebé no los consumirá; si lo ve como
algo normal y natural en su hogar, iniciará el consumo de esto a
temprana edad aunque tú no lo quieras.
|