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En esta etapa es más fácil que tu bebé
acepte este tipo de alimentación de su papá. No es conveniente
detener de golpe la lactancia materna a menos que exista una causa
de fuerza mayor ya que esto podría causarle a tu bebé cierto
problema físico y emocional. Y a ti podrían sobrevenirte derrames,
congestión del pecho, conductos saturados e infección. Por esto es
importante hacerlo poco a poco, escogiendo el momento indicado. Es
decir, que no haya grandes cambios en la vida de tu bebé cuando lo
hagas como por ejemplo un cambio de niñera, cambio de casa, etc.
La
Técnica más Común
Eliminar una de las comidas y esperar unos días o
unas semanas a que tanto tu bebé como tú se vayan acostumbrando
para poder eliminar otra comida. Intenta iniciar suprimiendo la que
a tu bebé le resulte menos importante. Si tu bebé es menor de seis
meses, debes reemplazar esta lactancia con leche de fórmula. Si ya
es mayor, una comida sólida puede reemplazar las lactaciones. Si no
has mantenido un horario fijo para lactar a tu bebé, antes de
destetarlo será importante establecer horas de lactancia para que
se desacostumbre a que puede comer cuando lo pida. Generalmente las
comidas de las primeras horas de la mañana y las últimas de la
tarde son las que más disfrutan los bebés por lo cual muchas veces
son éstas las que se suprimen al último. Puede ser que al ir
eliminando lactaciones a tu bebé, tu producción de leche empiece a
disminuir.
Otra
Técnica
Consiste en ir disminuyendo la cantidad de cada
lactación. Para empezar, puedes darle a tu bebé una onza de leche
en taza o biberón. Así tomará menos leche materna. Poco a poco ve
aumentando la cantidad en la taza o biberón. De tal manera que
gradualmente tu bebé vaya tomando la cantidad que necesita de leche
de vaca o de fórmula y entonces habrás realizado el destete. Si en
un momento dado existe algún cambio que de repente interrumpa este
proceso, y tu bebé demanda mayor cantidad de leche materna; no te
preocupes, en cuanto todo se estabilice, podrás reanudar el
destete. Posiblemente, al ya no tener el pecho, tu bebé busque algo
como su dedo o manta para introducir en su boca. O quizá demande
mayor atención de tu parte la cual le dará la seguridad necesaria
para más adelante ser independiente. Recuerda que tu bebé aunque
tenga muy buena memoria, olvidará pronto la experiencia de lactar o
por lo menos no la añorará. Por lo cual no debes preocuparte.
Cuidados
Si en el momento del destete, tu bebé es aún muy
pequeño y su único alimento es la leche materna, tú puedes sufrir
algo de congestión acompañada de fiebre y síntomas parecidos a
los de la gripe para lo cual será necesario que extraigas un poco
de leche; pero apenas lo suficiente para que te sientas mejor. Ya
que extraer mucho puede estimular la producción de ella. Compresas
calientes o duchas de agua caliente, y aspirina pueden aliviar un
poco el dolor; y el tomar menos líquidos disminuirá la producción
de leche. Este es un periodo de cambios hormonales que puede traer
consecuencias como irritabilidad, alteración de humor y hasta
tristeza por haber puesto fin a la relación entre tu bebé y tú.
Es posible y normal que al paso de los días incluso hasta pasado un
año sigas extrayendo pequeñas cantidades de leche. También es
normal que el pecho tarde un poco de tiempo en volver a su tamaño
anterior. De hecho puede ser que el tamaño varíe a más chico o
más grande y con frecuencia con menor firmeza. El destete
repentino, puede también afectar a tu bebé. En este caso será
necesario darle mayor atención, amor y caricias. Y propiciar un
ambiente tranquilo para él.
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