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De hecho hay lugares donde
consideran que seis semanas son suficiente, otros piensan que seis
meses, pero hay quienes lo continúan haciendo hasta los tres años
o más. Es probable que desde antes que tu bebé naciera hayas
decidido cuánto tiempo lo alimentarías. Dependiendo tal vez, del
momento de regresar al trabajo. También puede suceder que tanto
mamá como bebé pierdan el interés en lactar. Sin embargo, si aún
sigues alimentando a tu bebé es importante que tomes en
consideración los siguientes puntos antes de iniciar el destete.
Lactancia
La lactancia es esencial para el buen desarrollo
de tu bebé aunque sólo sea por unas pocas semanas. Ya que en esta
etapa tu bebé recibe importantes anticuerpos para luchar contra las
enfermedades y alergias. Tu bebé puede vivir perfectamente bien a
base de leche materna durante los primeros seis meses, aunque le
puedes empezar a dar alimento sólido desde los cuatro meses.
Después de los seis meses, es necesario agregar a su régimen
alimentación sólida ya que la leche materna o de fórmula no será
suficiente nutrición. Según los científicos, al termino del
primer año, la leche materna deja de ser adecuada ya que su
contenido proteínico es insuficiente y va perdiendo nutrientes
vitales como zinc, cobre y potasio. Durante su segundo año, él
necesitará las propiedades de la leche de vaca. Es por esto, que si
aún continúas en ese momento lactando a tu bebé; tanto tú como
él deben aceptar que la leche materna ya no puede ser la fuente
principal. Sin embargo, no hay pruebas de que la lactancia en el
segundo o tercer año pueda perjudicar al desarrollo emocional del
niño. Lo que sí está comprobado es que una lactancia prolongada
con el pecho o el biberón, daña los dientes ocasionando caries ya
que tu bebé acumula leche en su boquita durante el acto de mamar.
Esto no ocurre al utilizar vaso entrenador. Otra desventaja, de
continuar la lactancia, puede ser infección en el oído ya que
regularmente para este tipo de alimentación tu bebé está
acostado. Sobre todo por la noche antes de dormir. Si tu bebé ha
aceptado el biberón con anterioridad o aún mejor la taza, el
destete te resultará relativamente fácil. Aunque generalmente esto
no ocurrirá antes de los nueve o diez meses. Sin embargo, si no
sabe manejar el biberón o la taza, tendrás que esperar hasta que
aprenda para poder destetarlo.
Sentimientos
Si ya estás cansada o por alguna otra razón no
te gusta lactar a tu bebé, es preferible que intentes el destete;
pues él lo siente y le transmites sentimientos negativos, incluso,
puede creer que es un rechazo a él y no a la lactancia en sí.
Puede suceder también que quién ya no quiera este tipo de
alimentación sea tu propio bebé y lo demuestra con su
comportamiento como indiferencia, inquietud, etc. Sin embargo, es
importante que analices bien la causa de su conducta pues puede
deberse a otra situación por ejemplo a los cinco meses, la falta de
interés puede ser un indicio de su curiosidad por conocer lo que le
rodea. A los siete meses, puede ser que su deseo de movimiento, sea
mayor que su deseo de alimento. A partir de los nueve meses,
significa madurez e independencia. En ninguna edad debes
interpretarlo como rechazo a ti, sino a la leche que le ofreces. La
edad más común en que tu bebé podría decidir por sí mismo el
destete es entre los nueve y doce meses. Si él a los dieciocho
meses no ha mostrado indicios de dejar la leche materna,
necesitarás ser tú quien inicie el destete. En ocasiones puede
suceder que la necesidad de un viaje o alguna otra importante
razón, imponga el destete. Sin embargo, lo ideal es tratar de
planearlo para cuando todo está en calma en el hogar. Cuando no
exista tensión emocional.
Salud
Si empiezas a sentirte cansada la
mayor parte del tiempo, y piensas que la causa es la lactancia. Es
importante que consultes a tu médico y le preguntes si es prudente
destetar a tu bebé para que no sea algún problema como falta de
nutrición o falta de descanso. En cuanto a la salud de tu bebé,
recuerda que algunas veces la producción de leche parece disminuir
en grandes cantidades, conforme él va creciendo. Si observas que no
está aumentando de peso suficientemente o si muestra otros
síntomas tales como irritabilidad o desarrollo inadecuado; puede
ser porque la nutrición que está adquiriendo de la lactancia ya es
insuficiente. Al destetar a tu bebé puede suceder que de repente
muestre interés por algunos alimentos diferentes ya que no tiene tu
leche a su disposición. Aunque tu bebé no tome por él mismo la
decisión del destete, este es un paso inevitable. Sin embargo,
tomar la iniciativa es apenas un paso del largo proceso.
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