Felicidades... estás embarazada
 
 
 

Segunda Etapa de la Primera Fase

 

 

Dilatación Activa

Esta es la etapa de la dilatación activa. Su duración es de aproximadamente dos o tres horas y media, aunque como sabes el tiempo puede variar. En esta etapa los esfuerzos del útero son más concentrados y consiguen más en menos tiempo. Por esto las contracciones don más intensas, largas y frecuentes. Generalmente a tres o cuatro minutos de intervalo y con una duración de 40 o 60 segundos. El cuello de la matriz se dilata hasta 7 centímetros. Sin embargo, es posible que las contracciones no presenten un esquema regular. En esta etapa el tiempo de descanso entre cada contracción es más reducido. Para esta etapa ya estarás en el hospital. 

Síntomas

Los signos más comunes de esta etapa, aunque no significa que experimentes todos, son que las molestias ocasionadas por las contracciones van en aumento. Incluso es posible que no puedas hablar mientras estás experimentando alguna. También el dolor de espalda, las molestias en las piernas y el cansancio serán mayores. Tendrás pérdidas vaginales más abundantes. Si no se han roto las membranas, se romperán durante esta etapa. De hecho, si esto no ocurre, tu médico las romperá de manera artificial en algún momento de esta etapa. 

Emocionalmente puedes sentirte irritada y es posible que te resulte más difícil relajarte. Aunque también puede ser que estés más concentrada en lo que está ocurriendo y en el trabajo que estás efectuando. Es posible que el proceso te parezca interminable.

 

mibebe.com.mx

Haz Click:

Parto

Breve Historia
Parto
Inducción
Cómo Inducir el Parto
Parto Corto
Llama al Médico
Dolor en la Espalda
Enemas
Afeitado de la Zona Púbica
Parto de Emergencia en Casa
Monitor Fetal
Episiotomía
Distensión Vaginal
Fórceps
Apgar
Fases del Nacimiento
Primera Etapa de la Primera Fase
Segunda Etapa de la Primera Fase
Tercera Etapa de la Primera Fase
Expulsión
Momento del Nacimiento
Expulsión de la Placenta
Bebé en Posición Sentado
Cesárea
   

 

 

 

Durante esta Etapa

En cuanto las contracciones resultan demasiado intensas para poder hablar, tú puedes iniciar los ejercicios de respiración si piensas utilizarlos. Si no tomaste ningún curso, la enfermera te indicará cómo respirar para sentirte más cómoda. De cualquier manera, si los ejercicios te hacen sentir incómoda o tensa será mejor que no los practiques. 

Haz un esfuerzo para relajarte entre las contracciones. Esto irá siendo más difícil cuando las contracciones sean más frecuentes pero es muy importante que lo hagas pues tu energía está disminuyendo. 

Si no te están administrando ningún medicamento, pregunta a tu médico si te permite tomar alguna bebida ligera para reemplazar los líquidos y mantener la boca húmeda. Si tienes hambre, es posible que tu médico autorice un refrigerio ligero a base de un alimento sin fibra ni grasas como por ejemplo un jugo de manzana. Si tu ginecólogo te prohíbe esto, pregúntale si puedes chupar cubitos de hielo para refrescarte. Hay médicos que prefieren el goteo intravenoso para mantener la hidratación. 

Dolor

Si crees que el dolor es tan intenso que necesitas algo para contrarrestarlo, habla con tu ginecólogo para ver si te autoriza algo. Quizá él te pida que esperes una media hora más ya que es posible que para entonces el parto haya progresado tanto que ya no necesites el medicamento o puede que hayas recobrado fuerzas y decidas continuar así. Es importante también en esta etapa que orines frecuentemente; es posible que debido a la presión de la pelvis, no sientas la necesidad; sin embargo, debes intentarlo. Si te es posible, camina un poco o por lo menos cambia de posición probando cuál te resulta más cómoda. 

La Persona que te Acompaña

Debe estar calmada y tratar de mantener la habitación tranquila. Si es posible, conservar la puerta de la sala de dilatación o de partos cerrada; con las luces lo más tenue que se pueda, música suave si se lo permiten mientras continúa con los ejercicios de relajación entre las contracciones. En cuanto a la temperatura del ambiente, si sientes frío en los pies, debe ponerte un par de calcetines. Si no te pone nerviosa, es importante que sus palabras sean de aliento y si el progreso es lento, debe recordarte que te concentres en una contracción cada vez y que cada dolor te acerca más al momento de tener a tu bebé en brazos. 

Puede también respirar contigo en el momento de las contracciones difíciles. No debe forzarte a hacer los ejercicios si te resultan desagradables o incómodos. Puede cronometrar las contracciones y si estás conectada a un monitor fetal, puede pedir al médico o la enfermera que le indiquen cómo leer los datos para que cuando las contracciones sucedan con rapidez, pueda avisarte cuándo empieza cada nueva contracción ya que el monitor las detecta antes de que tú las experimentes. 

También puede decirte cuándo empieza a pasar el momento culminante de cada contracción. Con esto, ambos tienen un sentido de control sobre la dilatación. En caso de que no tengan el monitor, tu acompañante puede aprender a reconocer la llegada y el final de las contracciones colocando su mano sobre tu abdomen. Si te sientes mareada, con hormigueo en los dedos de las manos o los pies o si tu vista es borrosa, debe colocar una bolsa de papel delante de tu boca o que te haga respirar a través de las manos juntas. Debes inhalar el aire que has sacado en la respiración anterior. Si después de repetir esto varias veces no te mejoras, la persona que está contigo tendrá que llamara al médico o a la enfermera. Es importante que tu acompañante te recuerde que debes relajarte entre las contracciones y orinar por lo menos una vez cada hora. También debe sugerirte el cambio de posición para tratar de reducir un poco el dolor. 

Puede utilizar una toalla húmeda para refrescarte el cuerpo y la cara, necesitará mojar frecuentemente esta toalla con agua fría. Asimismo, debe estar seguro de que haya cubitos de hielo o el líquido que el médico haya autorizado para hidratarte. Debe también intentar distraerte entre las contracciones con conversación. Puede darte un masaje en el abdomen o en la espalda de acuerdo a lo que tu prefieras. Es necesario que si la persona que te acompaña es tu esposo no pretenda minimizar tu dolor diciéndote que no existe o que sabe lo que sientes ya que realmente sí existe y él no puede saber lo que sientes. 

También es importante que no sienta ofensiva tu actitud en caso de que le contestes brusco ya que tu humor será cambiante durante todo este proceso. Otra de las funciones de la persona que te acompaña es ser un intermediario entre el médico, el personal del hospital y tú; es decir, que si necesitas algo como medicamento o alguna otra cosa, lo haga saber a la enfermera; que haga todas las preguntas en cuanto a las medidas que se están llevando a cabo, también en relación con cualquier medicamento que se te esté administrando.

Los Médicos y Enfermeras 

Del hospital te proporcionarán un ambiente relajado y cómodo. Responderán todas tus preguntas. También estarán controlando tu presión sanguínea, verificarán el estado de tu bebé con un estetoscopio o con un monitor fetal electrónico y a través de la observación del líquido amniótico. Recuerda que un color pardo verdoso es posible signo de sufrimiento fetal. 

La posición de tu bebé la podrán comprobar mediante palpación externa. También, evaluarán de manera periódica la frecuencia y la intensidad de las contracciones, así como la cantidad y calidad de las pérdidas vaginales. De hecho, cada vez que sea necesario cambiarán las compresas que coloquen debajo de tus glúteos. Si se produce un cambio evidente en la frecuencia o en la intensidad de las contracciones; o si las pérdidas vaginales tienen más sangre, se te realizará un examen interno para controlar el progreso del parto. Si lo solicitas y el médico ve que es necesario, te administrarán algún analgésico o sedante. Si tu parto va progresando muy lento, es posible que tu ginecólogo estimule la dilatación con oxitocina o rompiendo de manera artificial las membranas si aún están intactas.


 
Maternidad Lencería Muebles Accesorios Juguetes
Celebraciones Moda Bebé Moda Infantil Moda Teens Moda Interior
Para mi Bebé Para Mamá Para Papá Para mi Hogar Mejoras en Casa

mibebe.com.mx  Derechos reservados.
Queda prohibido la reproducción parcial o total de este sitio