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Primera Etapa de la Primera Fase

 

 

Dilatación Precoz

La primera etapa de la primera fase es la dilatación precoz o latente. Esta etapa se caracteriza por la dilatación del cuello del útero hasta 3 cm. y el borramiento. Generalmente esta es la etapa más larga y la menos intensa. Tiene una duración de días o semanas sin que las contracciones sean perceptibles o molestas. Sin embargo, en ocasiones puede durar de dos a veinticuatro horas. 

Durante esta etapa si las contracciones son percibidas duran entre 30 y 45 segundos. Su intensidad va de escasa a moderada. Y pueden ser regulares o irregulares con intervalos de 5 a 20 minutos. De hecho, pueden resultar progresivamente más próximas pero no necesariamente con un aumento continuo. Si llegas a percibir esta etapa, irás al hospital al final de ella o al principio de la segunda etapa. 

Síntomas 

Entre los síntomas más comunes de esta primera etapa está el dolor de espalda ya sea con cada contracción o de manera constante. También cólicos parecidos a lo de la menstruación, indigestión, diarrea, sensación de calor en el abdomen y pérdidas vaginales mucosas teñidas de sangre. Es posible que experimentes todos los síntomas o sólo algunos de ellos. Las membranas pueden haberse roto antes del inicio de las contracciones. Sin embargo, lo más probable es que se rompan en algún momento de la fase de dilatación. Inclusive si no se rompen de forma espontánea, es posible que el médico decida romperlas artificialmente en algún momento de la fase activa. Emocionalmente puedes sentir inseguridad, expectación, ansiedad, temor, alivio, tensión, alegría.

 

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Si Percibes Esta Etapa

Lo primero que debes hacer es relajarte. Tu médico quizá te haya dicho que no le avises hasta que entres en una fase más activa o te habrá pedido que lo llames si las membranas se han roto. Es muy importante que te comuniques con tu ginecólogo si las membranas se han roto y el líquido amniótico es oscuro o verdoso; si pierdes sangre color rojo brillante o si no notas la actividad fetal. 

Con relación a esto último, es posible que te resulte difícil percibir los movimientos por estar concentrada en las contracciones. Es aconsejable que seas tú misma quien llame a tu médico para que sea más claro para él lo que estás experimentando. 

Hora de las Contracciones

Si las contracciones de dilatación se presentan durante el día, puedes continuar con tu rutina diaria en tu casa. Si no tienes nada especial que hacer, es importante que busques algo que te distraiga como ver televisión o cualquier cosa que te mantenga ocupada; o que camines un poco ya que la fuerza de gravedad ayuda en el trabajo de dilatación. Comunícate con tu esposo para que esté informado pero no es aún el momento de que él tenga que correr de la oficina a tu casa para ir al hospital. 

Ahora que si las contracciones son por la noche, es bueno que intentes dormir pero no sobre tu espalda, sino sobre tu costado izquierdo. No te preocupes por quedarte dormida ya que cuando llegue la fase siguiente las contracciones serán demasiado insistentes. La importancia del descanso en este momento es que quizá después no podrás hacerlo. Aunque no consigas conciliar el sueño, levántate a hacer alguna actividad que te distraiga como terminar de preparar la maleta del hospital, preparar algún refrigerio para tu esposo pueda comer algo en el hospital, jugar un juego de mesa cualquier otra cosa que no sea permanecer acostada contando las contracciones.

Aspectos Fundamentales

Es importante también que estés cómoda, si aún no se han roto las membranas toma un baño con cuidado de no resbalarte. Si tienes dolor de espalda, recuerda no recostarte sobre ella y utiliza una bolsa de agua caliente. Recuerda también que no debes tomar ningún medicamento. Si sientes hambre, toma un refrigerio ligero como un tazón de caldo, un pan tostado con mantequilla o un jugo de fruta. 

Recuerda que es muy importante que no comas mucho y que no consumas alimentos de difícil digestión como carnes, productos lácteos o grasas ya que la digestión de una comida pesada competirá con el proceso del parto y en caso de que requieras anestesia, el estómago lleno puede causar problemas. Trata de orinar con frecuencia para evitar la distensión de la vejiga ya que esta situación podría inhibir el proceso de dilatación. Si las contracciones se están presentando con menos de 10 minutos de separación, cuéntalas periódicamente incluso si son más frecuentes. No es necesario que tu vista esté pendiente totalmente del reloj. Empieza a aplicar las técnicas de relajación pero no inicies aún con los ejercicios de respiración ya que te cansarás antes de llegar al momento donde realmente los necesitarás.

Tu Acompañante

Tu esposo o la persona que está contigo, debe procurar estar calmado para transmitirte paz ya que en este momento su meta debe ser mantenerte relajada por lo que necesita predicar con el ejemplo. La ansiedad te la puede comunicar a través de sus palabras o de su contacto de manera involuntaria por lo que debe primero estar él mismo tranquilo y conservar el sentido del humor. Un masaje suave o las técnicas de relajación te pueden ayudar. Debe ofrecerte seguridad y apoyo desde este momento hasta el final del parto. Puede ayudar a que te distraigas sugiriendo actividades que te permitan mantener alejada tu mente del parto. 

El puede también contar y anotar las contracciones si éstas se están presentando con menos de diez minutos. El intervalo se cuenta desde el comienzo de una hasta el comienzo de la siguiente. Es necesario que él tenga se sienta bien y con fuerza durante todo el proceso que viene por lo que es importante que coma de manera periódica, de preferencia que no lo haga frente a ti para evitar antojos. Que lleve un refrigerio al hospital que no contenga ingredientes de olor penetrante como el atún o salami para no ocasionarte náuseas ya que no le será fácil dirigirse a la cafetería pues tendrá que estar a tu lado apoyándote.


 
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