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Si
Percibes Esta Etapa
Lo
primero que debes hacer es relajarte. Tu
médico quizá te haya dicho que no le
avises hasta que entres en una fase más
activa o te habrá pedido que lo llames
si las membranas se han roto. Es muy
importante que te comuniques con tu
ginecólogo si las membranas se han roto
y el líquido amniótico es oscuro o
verdoso; si pierdes sangre color rojo
brillante o si no notas la actividad
fetal.
Con
relación a esto último, es posible que te resulte difícil
percibir los movimientos por estar concentrada en las
contracciones. Es aconsejable que seas tú misma quien llame
a tu médico para que sea más claro para él lo que estás
experimentando.
Hora
de las Contracciones
Si
las contracciones de dilatación se presentan durante el
día, puedes continuar con tu rutina diaria en tu casa. Si
no tienes nada especial que hacer, es importante que busques
algo que te distraiga como ver televisión o cualquier cosa
que te mantenga ocupada; o que camines un poco ya que la
fuerza de gravedad ayuda en el trabajo de dilatación.
Comunícate con tu esposo para que esté informado pero no
es aún el momento de que él tenga que correr de la oficina
a tu casa para ir al hospital.
Ahora
que si las contracciones son por la noche, es bueno que
intentes dormir pero no sobre tu espalda, sino sobre tu
costado izquierdo. No te preocupes por quedarte dormida ya
que cuando llegue la fase siguiente las contracciones serán
demasiado insistentes. La importancia del descanso en este
momento es que quizá después no podrás hacerlo. Aunque no
consigas conciliar el sueño, levántate a hacer alguna
actividad que te distraiga como terminar de preparar la
maleta del hospital, preparar algún refrigerio para tu
esposo pueda comer algo en el hospital, jugar un juego de
mesa cualquier otra cosa que no sea permanecer acostada
contando las contracciones.
Aspectos
Fundamentales
Es
importante también que estés cómoda, si aún no se han
roto las membranas toma un baño con cuidado de no
resbalarte. Si tienes dolor de espalda, recuerda no
recostarte sobre ella y utiliza una bolsa de agua caliente.
Recuerda también que no debes tomar ningún medicamento. Si
sientes hambre, toma un refrigerio ligero como un tazón de
caldo, un pan tostado con mantequilla o un jugo de
fruta.
Recuerda
que es muy importante que no comas mucho y que no consumas
alimentos de difícil digestión como carnes, productos
lácteos o grasas ya que la digestión de una comida pesada
competirá con el proceso del parto y en caso de que
requieras anestesia, el estómago lleno puede causar
problemas. Trata de orinar con frecuencia para evitar la
distensión de la vejiga ya que esta situación podría
inhibir el proceso de dilatación. Si las contracciones se
están presentando con menos de 10 minutos de separación,
cuéntalas periódicamente incluso si son más frecuentes.
No es necesario que tu vista esté pendiente totalmente del
reloj. Empieza a aplicar las técnicas de relajación pero
no inicies aún con los ejercicios de respiración ya que te
cansarás antes de llegar al momento donde realmente los
necesitarás.
Tu
Acompañante
Tu
esposo o la persona que está contigo, debe procurar estar
calmado para transmitirte paz ya que en este momento su meta
debe ser mantenerte relajada por lo que necesita predicar
con el ejemplo. La ansiedad te la puede comunicar a través
de sus palabras o de su contacto de manera involuntaria por
lo que debe primero estar él mismo tranquilo y conservar el
sentido del humor. Un masaje suave o las técnicas de
relajación te pueden ayudar. Debe ofrecerte seguridad y
apoyo desde este momento hasta el final del parto. Puede
ayudar a que te distraigas sugiriendo actividades que te
permitan mantener alejada tu mente del parto.
El
puede también contar y anotar las contracciones si éstas
se están presentando con menos de diez minutos. El
intervalo se cuenta desde el comienzo de una hasta el
comienzo de la siguiente. Es necesario que él tenga se
sienta bien y con fuerza durante todo el proceso que viene
por lo que es importante que coma de manera periódica, de
preferencia que no lo haga frente a ti para evitar antojos.
Que lleve un refrigerio al hospital que no contenga
ingredientes de olor penetrante como el atún o salami para
no ocasionarte náuseas ya que no le será fácil dirigirse
a la cafetería pues tendrá que estar a tu lado
apoyándote.
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