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Preparando
tus senos para la lactancia |
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Los
pechos están naturalmente listos para la lactancia sin
necesidad de ninguna preparación previa |
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A
veces los consejos que se recomiendan suelen causar
efectos contradictorios, como por ejemplo: la
aplicación de alcohol o tintura de benzoína pueden
resecarlos y producir fisuras, al mismo tiempo que es
recomendable no enjabonarlos durante el último
trimestre del embarazo porque algunos jabones resecan. |
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Es
mejor que te examine un médico para saber si existe una mal
formación anatómica que pudiera obstaculizar la lactación, como
lo pueden ser los pezones invertidos o el tejido glandular
subdesarrollado. Ya con la aprobación de un médico puedes
preparar los pezones frotándolos suavemente después de cada
baño, exponerlos al aire libre en casa durante un momento, dejar
que rocen con la ropa sin sostén, sóbalos entre el dedo pulgar y
el índice por un par de veces al día y enseguida lubrícalos con
crema para pechos. Algunos expertos consideran que el sobar y los
masajes ofrecen un beneficio extra al reducir las inhibiciones que
existe en la mujer al tocarse los pechos.
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