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El
descenso significa que la parte que se
presenta primero que generalmente es la
cabeza, se introduce en la parte
superior de los huesos de la pelvis.
En
los primeros embarazos
El
descenso del bebé a la cavidad pélvica
suele producirse entre dos y cuatro
semanas antes del parto. Si ya has
tenido otros bebés, lo más seguro es
que este encajamiento se llevará a cabo
hasta que empiece el parto.
Si
eres primeriza es posible que el
descenso ocurra cuatro semanas antes de
la salida de cuentas y dar a luz con dos
semanas de retraso, o bien puedes llegar
al momento del parto sin haber
experimentado el descenso del feto.
Lo
Sentirás
Seguramente
notarás el momento en el que tu bebé
descienda ya que tu barriga parecerá
haberse ido hacia abajo e inclinado
hacia delante. Ahora te será más
fácil respirar profundamente ya que la
presión hacia arriba del útero sobre
el diafragma se mejorará. Así mismo
podrás disfrutar mejor de una comida
completa ya que la presión del
estómago también será menor. Sin
embargo, ahora la presión será más
intensa sobre la vejiga, las
articulaciones de la pelvis y la zona
perineal lo que ocasionará que sientas
mayor necesidad de orinar, tu intestino
tendrá más dificultad en su motilidad
y quizá tengas ciertos dolores
perineales. Puedes también sentir
punzadas agudas cuando la cabeza de tu
bebé presione sobre la base de la
pelvis. Es posible que llegues a sentir
cuando su cabeza gira en tu pelvis.
Incluso, puedes llegar a sentir
desequilibrio ya que tu centro de
gravedad se ha vuelto a mover al momento
del descenso.
Sin
embargo, también es posible que no te
des cuenta del encajamiento si tu
abdomen no cambia mucho o si nunca
durante tu embarazo experimentaste
dificultades respiratorias.
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