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Cuando
existe una enfermedad o anormalidad fetal que provoque que
la dilatación y la expulsión por el canal vaginal sean
arriesgadas o traumáticas. Cuando el bebé viene en una
posición inusual como por ejemplo de pompis o
transversal, es decir, atravesado con el hombro por
delante lo cual puede hacer el parto natural difícil o
imposible.
El
Ginecólogo Opta por Cesárea
El
médico puede planear la cesárea antes de iniciar la
dilatación cuando la mamá tiene infección por herpes
para evitar que ésta pase al bebé durante el parto
natural. Si la placenta está bloqueando parcial o
totalmente la abertura cervical para evitar una hemorragia
ya que podría desprenderse de manera prematura. También
cuando existe una separación extensa de la placenta de la
pared del útero y el bebé se encuentra en peligro. O
cuando por diabetes de la mamá es necesario adelantar el
parto y la cérvix no está bastante madura para inducir
la dilatación. Otra de los motivos para planear una
cesárea es cuando se requiere de un parto inmediato y no
hay tiempo para inducirlo o se piensa que la mamá o el
bebé no podrán tolerar el estrés. Así mismo, una
cesárea se lleva a cabo en caso de preeclampsia o
eclampsia que no responde al tratamiento. Cuando la mamá
o el feto tienen sufrimiento por cualquier circunstancia.
Y cuando un bebé ya se pasó dos o más semanas de la
fecha prevista para su nacimiento y el medio ambiente del
útero se ha empezado a deteriorar.
Decisión
en la Fase de Dilatación Activa
En
cuanto a las causas para practicar una cesárea durante el
momento de dilatación activa, lo cual es la fase más
frecuente para decidir esta situación, es porque la
dilatación no progresa después de 16 a 18 horas o un
poco más. Por sufrimiento fetal detectado por el monitor
fetal o por otro tipo de pruebas. Por existir placenta
previa no diagnosticada con anterioridad. Cuando el
cordón umbilical sale del cuello del útero o por la
vagina ya que puede quedar comprimido entre el cuello del
útero y el bebé lo cual reduce el flujo sanguíneo hacia
el bebé y podría cortarle el suministro de oxígeno
causando sufrimiento fetal.
Preparación
Durante
los nueve meses de embarazo, seguramente te estarás
preparando en algún curso o con lecturas especializadas
en cuanto a técnicas para llevar a cabo un parto natural
de manera exitosa. Es decir, generalmente no imaginas el
hecho de llegar a una cesárea ya que esta muchas veces
representa desilusión, enfado, frustración e incluso
culpabilidad. Sin embargo, es importante que investigues
todo lo posible acerca de éste método para que si llegas
a necesitarla, no sea algo que te preocupe. Aún en el
caso de que no tengas ninguna sospecha de que puedas ser
sometida a intervención quirúrgica, es fundamental que
si tomas un curso de preparación para el parto, éste
incluya por lo menos una sesión dedicada al tema de la
cesárea. Y si existen posibilidades de que sea necesaria
en tu caso, lo mejor será que te documentes por medio de
libros o algún curso.
Especulaciones
A
pesar de que se ha especulado algo acera de que este tipo
de método podría ser perjudicial en ciertos aspectos
para el bebé, no existen pruebas de que sea así. Es
cierto que en un mayor número de bebés nacidos por
cesárea existe una proporción más elevada con problemas
médicos después de nacer. Pero generalmente esto es a
causa del sufrimiento fetal por la cual se llevó a cabo
la operación. De hecho, muchos de estos niños no
habrían sobrevivido si hubieran tenido que nacer por
medio de parto natural.
En
realidad no hay gran diferencia entre los niños nacidos
por parto natural y los nacidos por cesárea. Sin embargo,
los que nacen por cesárea tienen la ventaja de no haber
tenido que adaptarse al conducto estrecho de la pelvis lo
cual les permite tener la cabeza sin deformación. En
cuanto a la calificación de Apgar que es la escala
numérica utilizada para valorar el estado del bebé al
minuto y a los cinco minutos de haber nacido, tanto los
bebés nacidos de manera natural como por cesárea tienen
una valoración comparable. Sin embargo, al nacer por
cesárea, el bebé no expulsa una parte de la mucosidad
excesiva de su aparato respiratorio durante el proceso del
nacimiento, pero esta mucosidad puede ser succionada
fácilmente cuando nace.
Prepárate
Mentalmente a Aceptar la Cesárea
Es
mucho más raro que un bebé reciba una lesión grave
durante una cesárea que durante un parto natural. Este
tipo de lesión en la cesárea puede ser psicológico a
causa de la actitud de la mamá ante la operación. Es
decir, si sientes que el hecho de no haber tenido un parto
natural es un fracaso para ti, si piensas que tu bebé es
culpable de que hayas sido sometida a intervención
quirúrgica; o si sientes que por haber nacido por
cesárea, tu bebé es demasiado frágil por lo cual te
conviertes en una madre protectora; puedes perjudicarlo a
él de manera psicológica por lo que lo más conveniente
es que en cuanto te des cuenta de que uno de estos
pensamientos está en tu mente, lo elimines.
Si
es necesario, deberás pedir ayuda a un profesional para
desechar estas ideas. Lo mejor es que desde el principio
estés consciente de que el método por le que un niño
nace no desacredita de ninguna manera ni a la mamá ni a
su bebé. Es decir, no eres menos madre y tu bebé no es
menos el fruto de tu vientre si ha nacido por cesárea en
lugar de naturalmente. Es necesario de que te asegures de
brindarte la oportunidad de establecer lo más pronto
posible un vínculo con tu bebé. Antes de estar en el
hospital, pregunta a tu médico si podrás aunque tengas
que ser sometida a cesárea tomar a tu hijo entre tus
brazos o incluso alimentarlo ya sea en la mesa de
operaciones o en la sala de recuperación. No esperes
hasta el día del parto para platicar esto con tu
ginecólogo ya que en ese momento no sabes cómo te
sentirás y si tendrás tiempo para comentarlo.
Es
importante que estés mentalmente preparada tanto para un
parto natural como para una cesárea ya que ambos
procedimientos son buenos puesto que lo importante es el
resultado, no el proceso en sí. Ya que cualquier parto
que tiene como resultado una mamá y un bebé sanos es
considerado un éxito total.
Pregunta
a Tu Médico
Si
tu ginecólogo decide de manera anticipada que requerirás
de cesárea, es importante que le pidas que te explique
detalladamente la razón de esta decisión. Es decir, si
se debe a la posición de tu bebé o a qué circunstancia.
Pregúntale si es posible alguna otra alternativa antes de
recurrir a la cesárea en caso de no ser una situación de
emergencia. Es importante también que le preguntes qué
tipo de anestesia se puede utilizar durante la cesárea.
También investiga el tipo de incisión que te hará. Ya
que si se trata de una transversal baja del útero, te
puede permitir un parto vaginal en un embarazo posterior.
Pregúntale si durante la cesárea puede permanecer
contigo tu esposo y si tanto él como tú podrán abrazar
a su bebé en cuanto nazca. O que si tú estás dormida,
él si podrá tenerlo en sus brazos. Pídele que te
indique el tiempo de recuperación que tendrás en el
hospital en caso de que no se presenten complicaciones.
Así como el tiempo de recuperación fuera del mismo.
También investiga el tipo de molestias físicas que
experimentarás.
Si
después de escucharlo, tienes dudas, lo mejor será que
pidas otra opinión a un ginecólogo diferente. |