|
A
partir de la semana 32, es posible que
tu médico te pida que lo visites cada
dos semanas para poder tener mejor
control de tu embarazo en su etapa
final. Seguramente en estas visitas
verificará tu peso y presión
sanguínea. Escuchará el latido del
corazón de tu bebé. Revisará la
altura del fondo del útero y de acuerdo
al tamaño de tu vientre, es posible que
se de cuenta del peso aproximado de tu
bebé, y su posición por medio de la
palpación. Verá tus manos y pies para
detectar hinchazón; así mismo
observará tus piernas para detectar la
existencia de venas varicosas.
Es
posible que tu médico ordene estudios
de orina para ver si hay azúcar y
albúmina. Recuerda que al igual que en
las otras visitas que has hecho a tu
ginecólogo, es importante que lleves
por escrito todas tus dudas y que le
comentes los síntomas que has
experimentado, sobre todo aquellos que
son poco habituales.
|