|
Antiguamente,
hace unos 30 años, los médicos
pensaban que al bañarse el agua podía
entrar en la vagina y subir hasta llegar
al cuello del útero. Por lo que las
sustancias extrañas podían provocar
una infección. Actualmente se piensa
que el agua no puede penetrar en esta
zona a menos que entre a presión como
en las duchas vaginales por lo cual no
hay motivo de preocupación por
bañarse. De hecho, en el caso de que el
agua entrara en la vagina, el tapón
mucoso que cierra el cuello uterino
protege de manera eficaz a las membranas
que rodean al bebé, al líquido
amniótico y al bebé de posibles
microorganismos infecciosos.
Por
lo tanto, al menos que las membranas ya
se hayan roto o que el tapón haya sido
expulsado, los médicos permiten
bañarse si el embarazo es normal. En lo
que debes tener cuidado cuando te
bañes, sobre todo durante el tercer
trimestre, es de los resbalones y
caídas. Para esto, es importante que el
piso de tu tina o regadera tenga una
superficie antideslizante y si es
posible, que alguna persona te ayude
tanto a entrar como a salir de la tina.
|
|