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Te recomendamos que
no esperes con miedo el dolor por lo que te han llegado a
comentar familiares o amigas. A la hora de la verdad será
diferente lo que experimentes a lo que te puedan llegar a
contar. Es posible que sea más tu miedo que la realidad.
Lo que necesitas es prepararte para ese momento. Tanto
quienes esperan sufrir muy poco como quienes temen los
peores dolores, se sienten bastante mal durante la
dilatación y la expulsión. Sin embargo si eres realista
en cuanto a lo que puedes esperar, estarás preparada para
lo que viene. Si preparas tu mente y tu cuerpo, podrás
reducir tu ansiedad en esta fase del embarazo y al mismo
tiempo lograrás que cuando llegue el momento del parto,
te resulte más fácil tolerarlo.
Dolores
de Parto
Considera
que los dolores de parto tienen un límite definido en
cuanto a tiempo. Cuando es el primer parto, la duración
promedio va de 12 a 14 horas y sólo unas pocas de estas
horas son realmente incómodas. De hecho, hay muchos
médicos que no permitirán que la dilatación dure más
de 24 horas por lo que practicarán cesárea si en este
periodo no se han hecho los progresos adecuados. Otro
punto que debes considerar es que el motivo de este dolor
es un hermoso fin ya que las contracciones abren
progresivamente el cuello del útero y cada contracción
acerca un poco más la llegada de tu bebé. Sin embargo,
no te sientas incómoda si pierdes este punto de vista
mientras estás sintiendo fuertes dolores. La falta de
tolerancia hacia el dolor no significa una baja calidad de
tu amor materno.
Antiguamente,
a las mamás les resultaba difícil controlar los dolores
del parto porque realmente no sabían lo que estaba
pasando en sus cuerpos debido a la poco conocimiento que
existía al respecto. Actualmente, puedes contar con la
información necesaria y con cursos especiales para que
tanto tú como tu esposo se preparen para este bello
momento. Toma en cuenta que todo en la vida requiere de un
entrenamiento y capacitación por lo que lo ideal es que
te enfrentes al parto habiendo tenido un buen
entrenamiento en cuanto a respiración y tonificación.
Puedes preguntar a tu ginecólogo que te recomiende un
curso. Si no tienes tiempo para esto, haz los ejercicios
que encontrarás en la sección de "ejercicios".
Apoyo
El
sentirte apoyada cuando llegue el momento del parto, es
esencial por lo que lo ideal es que si tanto tu esposo
como tú lo deciden, él esté a tu lado tomándote de la
mano. Sin embargo, si prefieren que no entre a la sala de
parto, será suficiente para ti el saber que está cerca
apoyándote. Si por alguna razón él no puede asistir, es
importante que puedas sentir el apoyo de tu mamá, alguna
hermana o amiga íntima para darte un masaje en la
espalda, secarte la frente y ofrecerte agua. De ser
posible, sería ideal que esta persona te acompañe a tu
curso de preparación. De no ser así, coméntale lo que
te han enseñado o lo que has leído al respecto.
Durante
el momento del parto, el pedir o aceptar una medicamento
para el dolor no es un signo de fracaso ni de debilidad.
Ya que algunas veces es absolutamente necesario algún
analgésico para que puedas colaborar eficazmente durante
la dilatación.
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