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Recuerda
que no debes comparar en ningún aspecto ya que cada feto
tiene un esquema individual de desarrollo y actividad.
Algunos son más activos, otros más pasivos. Algunos son
muy irregulares y otros bebés son tan constantes que
parecen relojito al patear. Tú irás conociendo a tu
bebé por lo que si notas que sus movimientos se tornan
lentos, deberás avisar inmediatamente a tu ginecólogo.
Comprueba
los Movimientos de tu Bebé
Es
bueno que a partir de la semana 28 compruebes sus
movimientos dos veces al día. Una vez por la mañana,
cuando generalmente su actividad es menor. Y una vez por
la tarde cuando su actividad es mayor. Para hacer esto
toma un reloj y cuenta diez movimientos ya sean patadas,
sacudidas, vueltas, ondulaciones o cualquiera que
percibas. Anota el tiempo que transcurrió para que
sintieras estos diez movimientos. Es posible que diez
movimientos los percibas en diez minutos o en un poco
más.
Sin
embargo si durante una hora no has contado esos diez
movimientos, deberás tomar cualquier refrigerio o un poco
de leche. Acuéstate y repite la cuenta tomando el tiempo.
Si otra vez pasa una hora sin sentir los diez movimientos,
deberás llamar a tu ginecólogo inmediatamente. El hecho
de no sentir movimientos no siempre significa que existan
problemas pero puede representar sufrimiento fetal lo cual
puede requerir de atención rápida. Por esta razón
mientras más se acerque la fecha de parto, más
importante es que compruebes que los movimientos son
regulares.
Intensidad
de sus Movimientos
Conforme
tu bebé va madurando en tu útero se va fortaleciendo por
lo que sus movimientos irán siendo más intensos. Es
posible que recibas alguna patada en las costillas, en la
pared del útero o incluso en el cuello del mismo. De
hecho pueden ser patadas tan fuertes que provoquen dolor.
Quizá al cambiar de posición, tu bebé disminuya la
intensidad de sus movimientos.
Es
posible también que sientas varios golpecitos a la vez,
esto no significa que sea más de un bebé sino que su
actividad es demasiada por lo que lo sientes por varias
partes. Recuerda que sus golpes los da con sus puños,
codos, cadera, rodillas y pies. Hacia la semana 34 cuando
su tamaño vaya llenando tu útero, tendrá menos espacio
para realizar acrobacias. |