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Podrán
aprender métodos para reducir la percepción del dolor
para lograr una mayor tolerancia del mismo durante el
parto y disminuir la necesidad de medicamento.
Con
todo esto podrás tener un parto menos agotador ya que
habrás comprendido el proceso y el desarrollo de las
técnicas apropiadas. Es posible también que tu parto se
lleve menos tiempo pues gracias a lo que aprendas podrás
actuar en colaboración y no en contra del trabajo de tu
útero.
Este
tipo de cursos te dan también la oportunidad de conocer
otras parejas con quienes pueden tu esposo y tú compartir
las experiencias del embarazo, comentar dudas, síntomas,
etc. E incluso pueden llegar ha convertirse en buenos
amigos.
Beneficios
El
beneficio que obtengas de este tipo de curso depende tanto
de la persona que lo imparte como de la disposición de tu
esposo y tuya. Es decir, hay parejas que se integran muy
bien al grupo y comparten sus sentimientos; otras, son
más reservadas. En cuanto a las técnicas de respiración
hay quienes las encuentran relajantes y las disfrutan y
hay quienes piensan que son monótonas. Por todo esto es
que algunas parejas están de acuerdo en que estos
ejercicios so efectivos en el cortos del dolor durante la
dilatación y otras terminan por no usarlos en absoluto.
De cualquier forma, nada pierdes con probar y quizá te
ayuden muchísimo.
Los
cursos y preparación para el parto han ayudado bastante a
las mamás en ese momento. Existen varias formas de vivir
el parto; pero la única meta es que tu bebé y tú estén
sanos. Es importante que tengas en mente que el parto no
constituye la comprobación de que si aprovechaste tu
curso correctamente o no. Es bueno que aprendas todo lo
posible en la capacitación, pero no debes obsesionarte.
Debes recordar en todo momento que le parto es un proceso
natural por el que miles de millones de mujeres han pasado
con éxito desde el inicio de la humanidad sin previa
preparación. De hecho, si al llegar el momento, debido al
dolor y a los nervios, olvidas los ejercicios
respiratorios y lo que supuestamente debías hacer, el
resultado del parto no cambiará. Tampoco habrás
fracasado.
Durante
el Parto
Es
posible que el dolor te haga llorar o incluso gritar. Así
mismo, puedes sentir necesidad involuntaria de orinar o
evacuar. No te preocupes por esto ni te sientas apenada ya
que puedes estar segura de que tu ginecólogo y quienes
estén atendiéndote en ese momento no se sorprenderán o
molestarán pues esto es totalmente normal y a todas las
mamás les pasa algo de esto durante el parto. Lo
importante es que seas tú misma y que hagas lo que te
permita sentirte mejor. Si generalmente eres emotiva,
demuestra lo que estás sintiendo. Si eres discreta, no
pretendas ponerte a gritar cuando no es lo que realmente
acostumbras.
Tu
Ginecólogo Tiene el Control
A
pesar de que te prepares ya sea por medio de un curso,
pláticas o lectura en cuanto al parto, debes tomar en
cuenta que el control y la responsabilidad de todo la
tiene tu ginecólogo por lo que aunque estés
familiarizada con todos los pasos del proceso del
alumbramiento es importante que establezcas un programa
para el parto conjuntamente con tu médico especificando
lo que sí y lo que no te gustaría. Es necesario que
estés preparada mentalmente para las diversas
circunstancias que pueden rodear a un parto y para la
posibilidad de que lo que esperabas poder evitar, se
vuelva inevitable. Es decir, es posible que tú hubieses
decidido no tomar analgésico pero que tu parto sea largo
y cansado por lo que tu médico tenga que administrarlo. |