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Para
contrarrestar este efecto, es necesario que te levantes
muy despacio aunque el timbre de la puerta esté sonando
desesperadamente. Otra causa de mareos puede ser la baja
de azúcar en la sangre la cual generalmente es provocada
por pasar un periodo de tiempo demasiado largo sin comer;
esto puede ser controlado al ingerir algo de proteína
pues esto ayuda a mantener los niveles de azúcar en la
sangre. Recuerda llevar siempre en tu bolsa algún
refrigerio de fruta, galletas de trigo integral, barritas
de pan o pasas para estos casos. Puedes también llegar a
sentirte mareada en un lugar con demasiada calefacción o
en un transporte público con poca ventilación y si
llevas abrigo. En una situación de este tipo necesitarás
salir a tomar un poco de aire fresco o abrir una ventana.
Si traes abrigo o saco, lo ideal será quitártelo o por
lo menos abrir el cuello y la cintura.
Desmayos
Cuando
empieces a sentirte mareada o cuando sientas que te vas a
desmayar, debes intentar aumentar la circulación de la
sangre hacia el cerebro. Para esto, si te es posible,
acuéstate con los pies levantados o siéntate y coloca la
cabeza entre tus rodillas hasta que se te pase el mareo.
Si en el momento no puedes ni recostarte ni sentarte,
dobla una rodilla e inclínate hacia adelante como si
fueras a abrocharte el zapato. De hecho, los desmayos
reales son raros pero en caso de que esto llegue a
suceder, no te preocupes ya que a pesar de que el flujo de
sangre hacia el cerebro está temporalmente reducido, tu
bebé no corre ningún riesgo. En caso de mareos, es
importante que en tu próxima consulta con tu ginecólogo
lo comentes y si te desmayas, será necesario que se lo
hagas saber inmediatamente. Los desmayos frecuentes son un
signo de anemia o de enfermedad por lo que el médico debe
estar enterado. |