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Es
posible que ahora que estas iniciando el
segundo trimestre de tu embarazo,
sientas como si te faltara el aliento.
Esto es ocasionado por las hormonas del
embarazo que producen la hinchazón de
los capilares del tracto respiratorio
así como de otros capilares de tu
cuerpo y relajan músculos como los
pulmones y bronquios. Conforme tu
embarazo avanza y tu útero va
creciendo, empuja el diafragma apretando
los pulmones lo cual dificulta que se
expandan totalmente por lo que tu
respiración no es como antes. Todo esto
es absolutamente normal y no hay motivo
para preocuparse.
Sin
embargo, si la respiración es rápida y
va acompañada de dolor torácico y los
labios y puntas de los dedos parecen
azules, es necesario que llames a tu
médico de inmediato.
Congestión
y Hemorragia
En
cuanto a la congestión nasal y las
hemorragias nasales, recuerda que es uno
de los síntomas ocasionados
probablemente al elevado nivel de
estrógeno que circula por tu cuerpo y
que incrementa el flujo de la sangre
hacia las membranas mucosas de la nariz
haciendo que se ablanden e hinchen. Es
lo mismo que sucede con el cuello de la
matriz para prepararse para el
nacimiento de tu bebé.
Lo
más seguro es que esta congestión
nasal en lugar de mejorar vaya
empeorando. Es posible también que se
desarrolle una congestión postnatal la
cual te puede ocasionar algo de tos por
las noches. Sin embargo, no debes
aplicarte medicamentos ni utilizar otros
productos a menos que tu ginecólogo lo
indique.
Este
tipo de congestión y hemorragias
nasales son más frecuentes durante la
época de invierno si tienes sistema de
calefacción en tu casa ya que este tipo
de sistemas hacen que el aire sea seco y
caliente. Un humidificador ambiental te
puede resultar de gran ayuda. Puedes
aplicarte un poco de vaselina en cada
orificio nasal.
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