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En
esta visita a tu ginecólogo durante tu
cuarto mes de embarazo, seguramente él
verificará tu peso y presión
sanguínea. Es posible que pida algún
análisis de orina para descartar la
presencia de azúcar y albúmina. Quizá
podrás disfrutar el escuchar los
latidos del corazón de tu bebé. El
médico revisará el tamaño de tu
útero por medio de palpación externa y
checará la altura del fondo uterino.
Observará tus manos y pies para
detectar hinchazón o venas varicosas.
Recuerda llevar por escrito tus dudas y
comentarios acerca de los síntomas que
has ido experimentando ya que todo esto
es importante para que tu bebé se
desarrolle de manera óptima.
La Confianza en tu Ginecólogo
Seguramente a estas alturas comenzarás a
recibir muchos consejos de madres que ya
han pasado por el trance que tu cruzas.
Estos consejos van desde la madre, la
suegra, cuñada, amigas, tías, etc.
Esto es una tendencia muy normal y tiene
que ver directamente con el cariño que
seguramente te tienen y que te quieren
apoyar en tu embarazo. Nuestra
recomendación es que las escuches con
mucha prudencia y atención. Todos los
consejos son bienvenidos y pueden ser
muy positivos, sin embargo, recuerda que
la responsabilidad de tu óptimo estado
de saludo y de tu bebé concierne a tu
Ginecólogo. Comenta con tu Ginecólogo
cuanta duda tengas, pero no tomes
decisiones por consejos que recibas que
pasen por encima de la opinión de tu
especialista. Si en un momento llegas a
generar alguna duda al respecto, es bien
válida una segunda opinión. Esta segunda
opinión es muy importante que provenga
de un experto quien te pondrá orientar
mejor que nadie. |
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