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Son
realmente pocos los casos cuando el deseo aumenta, esto se
debe a que la vulva está sumamente sensible y a la gran
sensibilidad de los senos. De hecho, hay quienes por
primera vez experimentan un orgasmo o un orgasmo
múltiple.
Segundo
Trimestre
En
algunos casos, el interés por las relaciones sexuales
aumenta durante el segundo trimestre cuando tu esposo y
tú se han ido adaptando mejor al embarazo tanto de manera
física como psicológicamente. Este interés generalmente
va desapareciendo conforme se va acercando el momento del
parto. Esta falta de interés suele ser más fuerte que la
experimentada durante el primer trimestre debido a que el
volumen del abdomen es mayor y los dolores e incomodidad
de un embarazo avanzado limitan el deseo sexual. Además
te resultará difícil concentrarte ya que en este momento
lo que llena tu mente es la llegada de tu bebé.
En
el tema de las relaciones sexuales durante tu embarazo, lo
mejor será lo que tu esposo y tú sientan que más les
conviene.
Hay
algunos médicos que desafortunadamente tienen algunas
inhibiciones con respecto a las relaciones sexuales por lo
que no explican a la pareja lo que pueden o no esperar
durante su relación íntima al estar embarazados. Esto
ocasiona que la pareja tenga dudas en su procedimiento.
Situaciones
que Afectan
Lo
primero es comprender que hacer el amor durante el
embarazo es diferente. Existen muchos cambios físicos que
afectan tanto al interés sexual como al placer que se
experimenta. Tu esposo y tú deben conocer estos cambios y
platicar sobre ellos para minimizar sus efectos.
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Entre
los principales están las náuseas
y vómitos
ya que cuando estos aparecen de día y de noche, es
probable que lo mejor sea esperar a que desaparezcan.
Recuerda que generalmente disminuirán hacia el final
del primer trimestre. Sin embargo, si sólo aparecen a
ciertas horas, puedes aprovechar los momentos en que
te sientas bien para hacer el amor. No debes
presionarte para sentir deseo cuando físicamente
tienes algún malestar ya que recuerda que estos
mareos se incrementan por el estrés emocional.
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El
aumento de tu vientre,
puede ser uno de los obstáculos que encuentres para
hacer el amor con comodidad. Conforme avanza tu
embarazo, es posible que sientas mayor dificultad en
este sentido. Sin embargo, recuerda que este no es un
impedimento real.
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Otro
de los síntomas que puede disminuir tu deseo sexual
es el cansancio,
el cual afortunadamente va desapareciendo en el cuarto
mes. Mientras esto sucede, puedes hacer el amor, si
tienes oportunidad durante el día cuando no estés
tan cansada. Aprovecha los fines de semana cuando no
tengan compromisos de trabajo y puedan tranquilamente
dedicar la tarde a ustedes mismos. No intentes
permanecer levantada hasta tarde para un romance.
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Los
cambios hormonales
del embarazo incrementan del flujo sanguíneo hacia la
pelvis lo cual suele aumentar la respuesta sexual pero
también puede hacer que el sexo sea menos
satisfactorio. También esta situación puede aumentar
o disminuir el placer.
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La
sensibilidad de tus senos
puede hacer que durante los primeros meses de
embarazo, deban evitar tocarlos ya que en ocasiones
resultan dolorosamente sensibles. Hacia el final del
primer trimestre, generalmente disminuye este
síntoma. De hecho, en ocasiones, este puede
convertirse en un factor positivo más que negativo.
Conforme tu embarazo avanza, es posible que empieces a
producir el calostro que es una sustancia precursora
de la leche. Este puede salir durante la estimulación
sexual lo cual no es motivo de preocupación pero sí
puede resultar molesto para ti o para tu esposo. Lo
indicado en este caso es evitar la estimulación de
los senos.
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En
cuanto a las secreciones
vaginales.
Estas aumentan de volumen y cambian de consistencia y
olor. Esta mayor lubricación puede lograr que el acto
sexual sea más agradable para ti y para tu pareja si
tu vagina era seca o estrecha. O puede ser que esté
tan húmeda que tu esposo tenga dificultades en
mantener su erección.
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El
cuello del útero
también se congestiona durante el embarazo y es más
blando que antes del mismo lo cual significa que una
penetración profunda puede llegar a provocar una
hemorragia, sobre todo, durante los últimos meses
cuando el cuello de la matriz empieza a madurar
preparándose para el parto. Si esto llega a
ocurrirte, y si tu médico ha descartado el peligro de
cualquier complicación, será necesario que se
abstengan de penetraciones profundas.
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