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Es
importante que evites la ansiedad por no percibir los
movimientos en la fecha esperada ya que con lo que te
hemos mencionado anteriormente puedes darte cuenta de que
no hay motivo para preocuparte.
Durante
los siguientes días, cuando los movimientos ya sean
perceptibles, es posible que sientas incertidumbre si no
parecen los suficientemente frecuentes o si no los has
notado en el transcurso de unas horas. La verdad es que no
debes angustiarte ya que la periodicidad de los
movimientos detectables en este momento puede variar
mucho. Aunque tu bebé se mueve casi continuamente, sólo
algunos de estos movimientos pueden tener la suficiente
intensidad para que los sientas. Puede suceder que cuando
tú duermes sea el momento de mayor actividad de tu bebé.
Otra de las causas por las que puedes no percibirlos es
por la posición de él ya que puede estar de espaldas,
pateando hacia adentro. Recuerda también que tu actividad
tiene mucho que ver ya que es posible que estés tan
ocupada que no te percates de ligeras pataditas o si
estás caminando o en movimiento puede ser que lo arrulles
y se duerma por lo que no se moverá.
Cómo
Provocar sus Movimientos
Para
que puedas provocar movimientos fetales, si no los has
percibido durante el día, te recomendamos tomar algún
refrigerio ligero y después recostarte durante una o dos
horas de preferencia por la tarde ya que la inactividad
aunada al alimento ingerido puede motivarlo a moverse. De
no ser así, no te aflijas, inténtalo unas horas
después. Hay veces en las que no se perciben los
movimientos durante uno o dos días seguidos o incluso
tres o cuatro días antes de la semana 20. Sin embargo,
cuando ya la actividad fetal sea perceptible, si
transcurren 24 horas sin movimientos, háblale a tu
médico para que puedas estar totalmente tranquila. Ya
después de la semana veintiocho los movimientos son más
obvios por lo cual sí podrás comprobar la actividad
diaria de tu bebé.
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