|
Mayor
Aumento
Si
tu aumento de peso es mayor a lo anteriormente mencionado,
no podrás hacer nada por bajarlo hasta después del
parto; tampoco podrás destinar los kilos extra al aumento
del siguiente trimestre ya que el feto requerirá un
suministro constante de calorías y nutrientes, sobre todo
durante los meses que están por venir. Es por esto que no
puedes reducir las calorías, pensando en que tu bebé
absorberá los nutrientes suficientes del exceso de peso
ya acumulado. No intentes ponerte a dieta ya que recuerda
que tu bebé está creciendo impresionantemente rápido y
requiere de una adecuada nutrición; una dieta para
mantenerte en tu peso o perderlo al estar embarazada
resulta absolutamente peligroso.
Lo
que sí puedes hacer es asegurarte de que no continúes
subiendo más kilos de los necesarios. No te permitas
demasiados dulces, recuerda que el estar embarazada es
sinónimo de alimentación sana y balanceada, no de comer
en exceso todo lo que se te ocurra.
Estrías
Una
de las consecuencias del aumento de peso brusco son las
estrías provocadas por el estiramiento de la piel. Si tu
piel está en buen estado ya sea por herencia o por una
excelente nutrición, es posible que no aparezca ninguna.
Sin embargo, si las empiezas a notar en tu abdomen,
caderas o pecho puede resultar de cierta ayuda para la
elasticidad de tu piel el hecho de que te alimentes de
manera correcta y bebas suficiente agua pero ninguna
crema, loción o aceite lograrán evitarlas. Lo bueno es
que después del parto se irán haciendo pálidas y de su
color original rosado o rojizo pasarán a plateadas. |