|
Toma
Líquidos
Los
líquidos son fundamentales para combatir el
estreñimiento pues tanto el agua como los jugos de frutas
y verduras ablandan las heces y hacen que el bolo
alimenticio se desplace a lo largo de tracto digestivo.
Una buena alternativa puede ser tomar agua caliente con
limón pero sin endulzar. El jugo de ciruela resulta de
gran ayuda en estos casos.
Haz
Ejercicio
El
ejercicio juega un papel importante también en la
solución para el estreñimiento. Una caminata diaria de
por lo menos media hora y ciertos ejercicios adecuados
para el embarazo pueden ayudarte. Si el problema persiste,
tu médico sabrá si es conveniente prescribirte un
laxante. Pero sólo bajo su consejo.
Recuerda
que los síntomas de embarazo no necesariamente se
presentan todos en todas las futuras mamás. Por lo que es
posible que no sufras de estreñimiento y no tengas que
preocuparte por esta situación. Sin embargo, si tienes
frecuentes defecaciones; es decir, más de dos veces al
día o si son muy blandas, acuosas, mucosas o con sangre,
deberás consultar a tu médico de inmediato ya que la
diarrea durante el embarazo requiere de pronta atención.
Flatulencia
o gases
Otro
síntoma frecuente de embarazo es la flatulencia o gases.
Esto así como los trastornos digestivos e intestinales no
perjudican directamente al bebé. Quién padece estas
molestias eres tú. Lo malo es cuando este tipo de
trastorno te impide comer de manera correcta y regular ya
que esto sí afecta a tu bebé. Para mejorar esta molestia
procura que tus evacuaciones sean regulares atacando los
problemas de estreñimiento. Las comidas abundantes
sobrecargan el sistema digestivo el cual como sabes
durante el embarazo trabaja lentamente. Por lo que te
recomendamos hacer seis comidas ligeras en lugar de tres
abundantes. Es importante que tus alimentos los ingieras
tranquilamente sentada y sin prisas masticando de manera
pausada ya que el comer apresuradamente permite la entrada
de tanto aire como alimento. Este aire forma unas bolsas
de gas en el intestino que resultan dolorosas. Evita los
alimentos que producen gas como los fritos, azúcares y
postres, habas secas, refrescos con gas, cebolla, col, col
de Bruselas y brócoli. |