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Recuerda
que es importante que evites los caramelos, papas fritas,
hamburguesas dobles, frutas enlatadas en almíbar,
galletas saladas, refrescos y bebidas endulzadas; así
como café y cigarro. Procura comer refrigerios de frutas
frescas, jugos de frutas naturales, pan integral, palitos
de queso, huevo cocido. Si trabajas fuera de tu casa, una
buena alternativa es una pequeña hielera donde puedas
llevar tu alimento sin temor a que el medio ambiente lo
perjudique. Organízate
Realmente,
si te organizas comprando en el súper una lista ya
diseñada de acuerdo a los platillos que vayas a preparar,
todo será más sencillo. No te llevará mucho tiempo
extra el prepararte por la mañana una ensalada o un sándwich
de atún para la oficina en lugar de pedir o pasar por una
hamburguesa. Puedes llevarte un poco de fruta picada. Si
el cocinar todos los días te resulta conflictivo, una
solución puede ser que organices tu tiempo para hacerlo
cada tercer día y de esta forma todos los días comerás
lo que realmente tu bebé requiere. Así como el tiempo no
es pretexto para tener una buena alimentación, tampoco
debe serlo el presupuesto, ya que te sale más caro
comprar comida preparada que prepararla en casa. Por
ejemplo un litro de jugo o de leche es más económico que
uno de una bebida gaseosa. Si al final del día no has
comido vegetales o fruta amarilla, será necesario que al
llegar a tu casa consumas una zanahoria cruda y
desinfectada o una rebanada de melón. Estos nuevos
hábitos te beneficiarán ya que cuando tengas a tu bebé
en brazos y lo veas sano y feliz, decidirás continuar con
la misma alimentación para toda tu familia.
El
Colesterol
Es
necesario para el desarrollo del feto. De hecho, tu cuerpo
aumenta automáticamente su producción, subiendo los
niveles sanguíneos de colesterol entre un 25% y un 40%.
Esto no significa que debas seguir una dieta alta en
colesterol ya que muchos alimentos ricos en el mismo
tienen mucha grasa y calorías. Puedes comer un huevo
diario, queso, mayonesa, mantequilla, etc. Aunque los
demás miembros de tu familia no deben comerlo con tanta
facilidad.
Si
Eres Vegetariana
Puedes
tener un bebé sano sin necesidad de cambiar tus
costumbres alimentarias. Sin embargo, es muy importante
que consideres que al no comer carne debes sustituirla por
los mismos nutrientes. En cuanto a la proteína puedes
obtenerla tanto de la leche como del huevo si es que si
acostumbras este tipo de alimento. Si sigues un
vegetarismo estricto, necesitarás combinaciones de
vegetales para alcanzar las cinco raciones de proteínas
aconsejadas. El calcio puedes obtenerlo también de
los productos lácteos, pero si no los consumes, deberás
prestar atención especial a tu alimentación ya que
aunque muchos productos de la soya tienen calcio, también
llegan a tener sacarosa. Debes elegir soya pura. La
tortilla puede proporcionarte calcio. Como sabes la vitamina
B12 se encuentra principalmente en los alimentos
animales por lo que requerirás de un suplemento
vitamínico que la contenga así como ácido fólico y
hierro. La vitamina D no está en los alimentos, excepto
en el aceite hígado de pescado, y tu piel la produce con
la ayuda de los rayos del sol. Por esta razón es que la
mejor forma de obtenerla será a base de leche enriquecida
con 400 mg. de vitamina D por litro. Sin embargo,
si no consumes leche lo mejor será que tu médico te
indique qué debes comer para darle a tu bebé lo
necesario para su correcto desarrollo.
Lo
Más Aconsejable
En
tu alimentación durante tu embarazo es el pollo o pescado
asados a la parrilla (el pescado del mar es menos probable
que esté contaminado que el de ríos y lagos). Algunos
expertos aconsejan un máximo de 200 gr. de atún o
bacalao por semana y recomiendan evitar por completo el
pez espada por su concentración de mercurio. Recuerda
quitar toda la grasa visible y la piel de carnes y aves de
corral antes de cocinar ya que los productos químicos con
los que se alimenta el ganado tiende a concentrarse es
estas partes del anima. Por esta misma razón te
aconsejamos no comer vísceras como hígado y riñones muy
frecuentemente. También te sugerimos comer papas asadas
para evitar las grasas, vegetales de hoja verde y frutas
amarillas que son ricas en betacaroteno lo cual protege y
puede contrarrestar los efectos negativos de las toxinas
de los alimentos (es fundamental que laves perfectamente y
desinfectes todas estas frutas y verduras), un taco y si
en alguna ocasión se te antoja, puedes comer una
hamburguesa sencilla, un poco de pizza o ensalada que no
esté muy condimentada. Usa los endulzantes a discreción
y evita por completo los que contengan sacarina ya que
ésta atraviesa la barrera de la placenta y puede
ocasionar efectos desconocidos a largo plazo sobre el
feto. Es necesario también evitar los productos que
contengan aspartame; así como los aditivos dudosos que se
encuentran en los alimentos procesados. Elige productos de
preferencia sin colorantes, aromatizantes artificiales ni
conservadores. Evita también embutidos y todos los
alimentos conservados con nitratos y nitritos.
Todo
esto no significa que te conviertas en una persona
fanática de la alimentación. Simplemente es importante
que consideres que debes consumir ciertos productos
indispensables para la nueva vida que llevas dentro.
Una
observación importante es que no todo lo natural es lo
mejor ni todo lo químico es lo peor. Ya que hay algunos
de estos productos que son inofensivos y hasta benéficos;
así como hay los naturales con grasas animales que
provocan enfermedades del corazón.
Es
bueno que leas las etiquetas de nutrición de los
productos que compras ya que en ella se encuentran
enlistados los ingredientes por orden de importancia,
siendo el primero el más abundante, y el último el más
escaso. Sin embargo, es necesario que sepas que no todas
las etiquetas están hechas para ayudar al consumidor,
sino para vender el producto. Y que tanto las letras
pequeñas como las grandes son importantes de leer y de no
creer tanto en ellas pues a pesar de que el empaque diga
"enriquecido con..." al leer el contenido
resulta que es el ingrediente de menor cantidad. De
cualquier manera, un alimento que sea rico en una amplia
variedad de nutrientes valdrá la pena comprarlo. Es mucho
mejor ingerir un plato de avena que realmente aporta
vitaminas que un plato de cereales refinados con un 50% de
azúcar y que tiene unas vitaminas y minerales añadidos
de poco valor.
En
cuanto a Frutas y Verduras
Es
necesario que las laves perfectamente y las desinfectes.
Cuando sea posible, pélela para suprimir los productos
químicos residuales de la superficie, especialmente en
pepinos, berenjenas, manzanas y tomates. Toma en cuenta
que todas aquellas frutas y verduras que se ven brillantes
como si fueran de cera, son las de mayor riesgo ya que
seguramente fueron protegidas por pesticidas. Los
productos menos atractivos suelen ser los más sanos. Así
mismo, elige preferentemente productos que no sean de
importación ya que algunos países pueden utilizar
niveles más altos de pesticidas.
Precaución
Es
importante que te alimentes de manera segura. Los productos
químicos contenidos en algunos alimentos pueden
causar desde un ligero trastorno estomacal hasta una
enfermedad grave. Por esto, lo ideal es que evites los
platillos que no hayan sido preparados en buenas
condiciones sanitarias, los que hayan sido almacenados sin
refrigerar durante más de dos horas, latas que estén
infladas, huevo crudo o poco cocido y cualquier tipo de
carne , pescado o aves de corral poco cocidos o crudos. Es
fundamental que quien prepara las alimentos haya lavado
bien sus manos con agua y jabón antes de cocinarlos.
Asimismo, las manos deben estar perfectamente limpias
antes de comer. |