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Llama
a tu Ginecólogo
Si
experimentas cualquiera de los signos anteriores, deberás
llamar a tu ginecólogo y en caso de que no lo encuentres,
será necesario que le dejes mensaje y que llames a un
teléfono de un médico de urgencias o que acudas al
hospital más cercano. Mientras llega la ayuda, lo mejor
será que te recuestes o por lo menos descanses en una
silla manteniendo los pies en alto para relajarte.
Recuerda que aunque se sufran pérdidas de sangre en los
primeros tiempos del embarazo, se consigue llegar a
término dando vida a bebés sanos y normales.
No
es Causa de Aborto
Es
también importante que sepas que existen varios factores
de los que se cree que no provocan este problema
como por ejemplo trastornos anteriores con el DIU ni las
dificultades que se hayan podido experimenta para
mantenerlo colocando en su lugar. De hecho, la formación
de cicatrices en el endometrio, que es el revestimiento
interno del útero, ocasionadas por una infección
desencadenada precisamente por el DIU podría impedir que
el huevo se implantara en el útero pero no debe provocar
un aborto espontáneo después de la implantación. Otra
de las situaciones que no son causa de aborto espontáneo
es si has tenido abortos múltiples ya que al igual que
con el DIU, la formación de cicatrices en el endometrio
por abortos podría impedir la implantación pero no
provocar un aborto. Tampoco puede ser por una caída o
lesión accidental menor. Sin embargo, una lesión grave
sí puede provocarlo por lo que debes tener siempre
precauciones de seguridad como abrocharte el cinturón en
el coche, subir y bajar escaleras que no sean riesgosas,
tener precaución al caminar sobre piso mojado y en la
regadera o tina tener un tapete antiderrapante. La
actividad física habitual como limpiar la casa, levantar
en brazos a tus niños pequeños, cargar pesos moderados
como la compra del supermercado, etc. tampoco es causa de
aborto a menos que tu médico limite tu rutina o te
prescriba reposo en cama. Asimismo, trastornos emocionales
por discusión, tensión en el trabajo o problemas
familiares. Las relaciones sexuales tampoco afectan a
menos que hayas tenido abortos espontáneos anteriores o
te encuentres bajo otro riesgo que amenace tu embarazo.
Es
Normal
Es
importante que pienses que no cada calambre, cada dolor o
cada pérdida vaginal insignificante son signo de aborto
espontáneo. De hecho, todos los embarazos normales
presentan por lo menos, en un momento uno de los
siguientes síntomas los cuales generalmente son
inofensivos. Estos síntomas son calambres o dolores
suaves en uno o ambos lados del abdomen los cuales pueden
ser ocasionados por el estiramiento de los ligamentos que
sostienen el útero. Si estos calambres no van
acompañados de hemorragia, no existe motivo de
preocupación. Otra situación normal es el manchar un
poco en los días en que se habría tenido la
menstruación o a los siete o diez días de la
concepción. Esto sucede porque la pequeña bolita de
células que se convertirá en el bebé se fija en la
pared uterina. Sin embargo, si esto se presenta con dolor,
tendrás que llamar a tu médico. Debes tomar en cuenta
que cuando un embarazo está bien establecido, los signos
de una amenaza de aborto no pasan inadvertidos. Durante
este tu primer mes de embarazo, el hecho de no sentirte
embarazada no es motivo de que te preocupes ya que en
ocasiones no hay síntomas hasta notar los movimientos
fetales.
Situaciones
de Riesgo
Existen,
sin embargo, algunas situaciones que al parecer podrían incrementar
el riesgo de un aborto espontáneo como una infección
grave tipo neumonía, fiebre alta, rubéola, rayos X o
medicamentos que puedan dañar al feto, así como que el
DIU esté colocado cuando se produce la concepción. Este
tipo de riesgos son improbables que se repitan y afecten
futuros embarazos. Hay otros factores de riesgo que si son
detectados, pueden ser controlados en futuros embarazos
como por ejemplo fumar, una nutrición deficiente,
insuficiencia hormonal y ciertos problemas médicos de la
mamá. De hecho son pocos los factores de riesgo de aborto
espontáneo que son difíciles de corregir como la
malformación del útero. Sin embargo, en algunos casos
esto se puede corregir de manera quirúrgica. |